NO HAY ENEMIGO PEQUEÑO

 

Por: Roberto Montoya Martínez

No todo es alegría en el aniversario de VENTANEANDO. Aunque miren sonriendo a Paty Chapoy, en el fondo no puede dormir, ya que tiene dos adversarios que amenazan su futuro y su paz. Un ex colaborador y el hermano de uno de sus testaferros abrirán la boca, si la encargada de espectáculos de TV Azteca continúe con sus embustes y sus mentiras. Ambos personajes sienten que esta doña los está desacreditando, y antes de recibir el golpe, prefieren asestarlo. Con los hombres callados, mucho cuidado. Échense este trompo al’ uña.

 

Ernesto Hernández y Alejandro Bisogno se la tienen sentenciada a la señora Chapóy, pues a ambos los pasó a perjudicar. El que fuera asistente personal de la también accionista de Azteca, conoce todos los entretelones del programa, y asegura que nada es lo que parece ante las cámaras. Presencio muchos maltratos y humillaciones, inclusive, dice y confirma que Iyari Martínez y Rosario Murrieta le calientan la cabeza a la señora, cosa a la que atribuye que se tomen decisiones viscerales, entre ellos el que lo hayan renunciado del programa y de la empresa. Por otro lado, el hermano del finado Daniel Bisogno, también tiene su historia con Paty, quien no lo bajó de ratero, presuntamente porque robó su casa a escasos días de la partida del también actor de teatro. El chavo también se la tiene sentenciada, pues argumenta que la señora Chapoy se sintió con derecho de manejar las noticias relacionadas con el estado de salud del Muñe como exclusivas, y que ningún medio debía difundir, ni siquiera VENGA LA ALEGRÍA. Hasta incluso, la responsabilizó de la muerte de su madre, porque en su momento dio a conocer el estado real de salud de Danny, lo cual considera bajo, vil, miserable y sin escrúpulos. La madrastra y Alex B son enemigos declarados y confesos de esta culta dama, a quienes no deja de fastidiar, partiendo de que en un chico rato van a cantar con todo y acompañamiento. No hay abismo más negro y profundo que la boca de un chismoso.

 

No hay enemigo pequeño. Ernesto y Alex coinciden en una cosa, la señora Chapoy está mal de la cabeza. Tanto uno como el otro le sugieren que no le busque ruido al chicharrón, porque un día de tantos perderán la paciencia y le dirán hasta de lo que se va a morir. Los dos implicados en este escándalo han sido amenazados, sin embargo, van a seguir adelante, pues ya estuvo suave de que la encargada de espectáculos de la empresa del Ajusco les siga tirando hate. Ándese con cuidado señora. A veces del plato a la boca, se derrama la sopa.