XENZ: A un año del silencio, la inolvidable “Estación de la Gente Contenta”

 

Por: Roberto Montoya Martínez

Hace un año, las frecuencias radiofónicas de Sinaloa se quedaron sin una de sus señales más emblemáticas. El 30 de junio de 2025, XENZ salió del aire de manera definitiva, poniendo fin a 68 años ininterrumpidos de transmisiones y cerrando un capítulo fundamental en la historia de la radiodifusión regional. Sin embargo, la estación dejó tras de sí una huella imborrable entre miles de radioescuchas que encontraron en sus micrófonos compañía, información y entretenimiento durante varias generaciones.

 

Conocida y recordada por generaciones como “La Estación de la Gente Contenta”, XENZ fue mucho más que una emisora. Fue un punto de encuentro para la comunidad, una escuela de talentos y un referente de la radio popular que marcó la vida cotidiana de miles de sinaloenses.

 

A lo largo de su historia, la estación evolucionó junto con la tecnología y las preferencias de la audiencia. Su señal comenzó en el 570 de amplitud modulada, posteriormente se trasladó al 890 AM y, en su etapa más reciente, encontró hogar en el 92.9 FM, desde donde continuó acompañando a los radioescuchas hasta el final de sus transmisiones.

 

Sus cabinas vieron desfilar a profesionales que con el tiempo se convirtieron en figuras fundamentales de la comunicación. Entre las voces que marcaron época destacan Manuel Castaños, poseedor de una de las dicciones más reconocidas de la radio estatal; José Peña Torres, figura fundamental de los micrófonos sinaloenses; Manuel Apodaca, comunicador de enorme arraigo popular; Francisco Daniel Montijo, cuya presencia aportó profesionalismo y cercanía; y Jesús Manuel Viedas, quien contribuyó a fortalecer el prestigio de la estación.

 

Cada uno de ellos imprimió un estilo propio que enriqueció la personalidad de XENZ. Sus intervenciones no sólo informaban o entretenían: acompañaban a la audiencia en el trabajo, en el hogar o durante los recorridos por carretera, convirtiéndose en parte de la vida diaria de generaciones enteras.

 

Entre los programas que definieron la identidad de la emisora sobresale “El Cotorreo”, considerado por muchos como uno de los espacios radiofónicos más influyentes de los años ochenta. Con un formato fresco, desenfadado y cercano al público, el programa provocó una

auténtica revolución en la radio regional, rompiendo esquemas tradicionales y estableciendo una nueva forma de conectar con los radioescuchas. Su impacto fue tal que aún hoy es recordado como uno de los mayores éxitos en la historia de la estación.

 

En su etapa final, XENZ apostó por nuevas generaciones de comunicadores que mantuvieron vivo el espíritu de cercanía con la audiencia. Luis Uribe, Giovanna Valenzuela, Pepe Toño Quiroz, Renata Montiel y Christopher Acosta integraron el último equipo de locutores, demostrando que la tradición radiofónica podía convivir con los nuevos tiempos y las nuevas formas de comunicación.

 

El cierre de XENZ representó mucho más que el apagado de una señal. Significó la despedida de una forma de hacer radio basada en la cercanía, la identidad local y el compromiso con los radioescuchas. En una época dominada por las plataformas digitales y el consumo inmediato de contenidos, la emisora mantuvo hasta el final la esencia que la convirtió en una de las favoritas del público.

 

Hoy, cuando se cumple un año de aquella despedida, los recuerdos permanecen intactos. Permanecen en las anécdotas de quienes trabajaron detrás de los micrófonos, en la nostalgia de quienes sintonizaban diariamente la frecuencia y en la memoria colectiva de una comunidad que encontró en XENZ una compañera fiel.

 

Porque las estaciones pueden dejar de transmitir, pero las voces, los programas y los momentos que marcaron a toda una generación continúan resonando mucho después de que el último programa haya terminado. Y entre esos recuerdos, sigue viva para muchos la inolvidable Estación de la Gente Contenta, una señal que durante 68 años acompañó a Sinaloa desde el 570 AM, el 890 AM y finalmente el 92.9 FM, antes de despedirse definitivamente el 30 de junio de 2025.