OTRA VEZ SERÁ

 

Por: Roberto Montoya Martínez

LA ACADEMIA ha sido por años cantera inagotable de talento. De ese concepto salió una campeona sin corona, que no necesitó ganar el reality para demostrar que es una grande. A pesar de que comenzó cantando baladas, se decantó hacia el regional mexicano, donde se reencontró con sus raíces musicales. Así como hay gente que lo aceptó en su nueva faceta, hoy quienes no aceptan que ella cante con banda y mariachi, queriéndola anquilosar como baladista. Obvio que ella no se quedó callada. Pongan ojo al parche.

 

Durante muchos años, Yuridia fue identificada con las grandes baladas. Su voz poderosa, su particular manera de interpretar las canciones y esa facilidad para transmitir emociones la convirtieron en una de las cantantes más importantes surgidas de un reality musical. El público se acostumbró a escucharla en temas románticos, de esos que parecen hechos para cantar a todo pulmón. Pero los artistas también tienen derecho a cambiar. Hoy, Yuridia atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera profesional. Y buena parte de ese éxito tiene que ver con una decisión que, en su momento, sorprendió a muchos: incursionar de lleno en la música regional mexicana.

 

No todos han recibido el cambio con entusiasmo. Hay quienes le reclaman haber dejado de lado las baladas y, a través de las redes sociales y en sus presentaciones, le piden constantemente que vuelva a cantar como antes. Para algunos seguidores, la Yuridia ideal sigue siendo aquella intérprete de canciones románticas, acompañada por arreglos que permiten que su voz se convierta en la gran protagonista.

 

Sin embargo, la cantante ha respondido con respeto y sin entrar en polémicas. Yuridia no ha dicho que reniegue de las baladas ni que haya cerrado definitivamente esa etapa. Simplemente ha dejado claro que actualmente se siente cómoda interpretando la música de su tierra, la música regional mexicana, un género que ha sabido hacer suyo y en el que pretende consolidarse. Y los resultados están a la vista.

 

Esta nueva etapa le ha permitido acercarse a otro público y descubrir nuevas posibilidades como intérprete. Su voz, que siempre ha sido su principal carta de presentación, encontró en el regional mexicano un terreno fértil para mostrar otra faceta. No se trata solamente de cambiar de ritmo o de vestuario, sino de asumir un nuevo reto artístico. Quizá por eso algunos deberían entender que cambiar no significa olvidar.

 

Yuridia puede seguir cantando baladas. Nadie se lo impide y, seguramente, tampoco ella se niega a hacerlo. Pero hoy su prioridad parece estar en consolidarse como una figura importante del regional mexicano, un género que vive un momento de enorme popularidad y que le ha dado a la cantante la oportunidad de reinventarse sin perder su esencia.

 

El tiempo dirá si, después de conquistar esta nueva etapa, decide regresar a las baladas que la hicieron famosa. Y si eso ocurre, seguramente encontrará a su público esperándola, dispuesto a volver a escuchar esas canciones que marcaron una parte importante de su carrera.

 

Por lo pronto, Yuridia está disfrutando el presente. Se siente bien cantando nuestra música y quiere demostrar que su incursión en el regional mexicano no es un simple capricho ni una aventura pasajera. Las baladas no se han ido. Simplemente tendrán que esperar.

 

Otra vez será. Es lo que Yuridia le dice a quienes quieren escucharla cantar baladas. Si tan bien le está yendo cantando rancheras ¿para qué volver al género de base? ¡Para que engañarnos! El regional mexicano es el negocio, y si le está dando a ganar a la sonorense, no hay necesidad de volver a cantar rolitas fresas. Con esto Yuridia demuestra su versatilidad. Volverá a cantar baladas cuando lo juzgue conveniente. Al tiempo raza. Al tiempo.