Caída en el cumplimiento del deber
Por: Roberto Montoya Martínez
Ya hemos dicho anteriormente que el periodismo es una actividad de alto riesgo, pues una simple cobertura basta para arriesgar la vida. Tal fue el caso de una periodista que literalmente dio la vida por dar las noticias. Quien iba a decir que su cobertura cotidiana iba a ser la última. Fue una periodista querida y respetada, por su audacia, pericia, decisión, y algo de descaro. Acompáñenme a conocer esta triste historia.
La noche del martes 15 de septiembre de 2026, una cobertura periodística en Los Ángeles terminó en tragedia. El helicóptero NewsChopper4, en el que viajaban la periodista aérea Eliana Moreno y el piloto George Marciniw, se desplomó en la comunidad de Chatsworth, mientras ambos daban seguimiento desde el aire a un accidente vial. En el percance también murió una persona que se encontraba en tierra.
Moreno no estaba realizando una actividad extraordinaria para ella. Aquella era su rutina profesional. Desde el helicóptero había construido una carrera de aproximadamente 16 años, convirtiéndose en una presencia habitual de las coberturas de emergencia del sur de California. Accidentes, persecuciones policiales, incendios forestales y acontecimientos de última hora fueron parte de las historias que narró desde el cielo.
Una vocación que comenzó desde niña
Originaria del condado de Orange, California, Eliana Moreno descubrió desde muy joven que quería ser periodista. De acuerdo con las semblanzas publicadas después de su muerte, a los 11 años ya tenía claro que quería convertirse en reportera de televisión.
Su preparación profesional la llevó a la Chapman University, donde en 2010 obtuvo una doble formación en periodismo audiovisual y ciencias políticas. Ese mismo año comenzó su relación profesional con Angel City Air, empresa que proporcionaba servicios de cobertura aérea a distintos medios del sur de California.
Con el paso del tiempo, aquella joven reportera encontró en el aire su especialidad. Su trabajo no consistía solamente en hablar ante una cámara: también participaba en la producción de imágenes aéreas y en la documentación visual de acontecimientos que requerían rapidez, precisión y capacidad para trabajar bajo presión.
Para sus seguidores era simplemente “Eli in the Heli”, un sobrenombre que resumía la estrecha relación que había desarrollado con el helicóptero y con una profesión que, según testimonios publicados, disfrutaba profundamente.
La mirada desde el cielo
Eliana Moreno trabajó para medios del sur de California y terminó convirtiéndose en una de las conocidas periodistas aéreas de NBC4 Los
Angeles y Telemundo 52. Una de las particularidades de su trayectoria fue su capacidad para informar tanto en inglés como en español.
Desde las alturas ofrecía una perspectiva distinta de las noticias. Mientras en tierra los reporteros narraban los acontecimientos desde el lugar de los hechos, Moreno mostraba desde el aire la dimensión de incendios, persecuciones, accidentes y otras emergencias.
También estuvo entre los periodistas que documentaron desde el cielo los grandes incendios que afectaron a Los Ángeles en enero de 2025. Su trabajo llegó a ser reconocido con varios premios Golden Mike, de acuerdo con la información publicada por People en Español.
La última cobertura
La tarde del 15 de septiembre, Moreno y Marciniw despegaron para cubrir las consecuencias de un accidente entre una camioneta y un autobús de transporte público en Chatsworth.
El helicóptero comenzó a presentar problemas mientras realizaba la cobertura. La señal permanecía al aire cuando la aeronave perdió altura y terminó estrellándose en un estacionamiento. Las autoridades iniciaron la investigación para determinar las causas del accidente; en las primeras horas no existía una explicación definitiva sobre qué provocó la caída.
Y hay una circunstancia particularmente dolorosa: la última cobertura de Eliana Moreno terminó convirtiéndose en la noticia que informaría de su propia muerte. La periodista había salido a trabajar para contar la historia de otros y terminó formando parte de ella.
Periodismo hasta el último momento
La muerte de Eliana Moreno vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan quienes trabajan en la cobertura de noticias de última hora. El periodismo aéreo nació precisamente en Los Ángeles y durante décadas ha permitido mostrar incendios, persecuciones, accidentes y otros acontecimientos desde una perspectiva privilegiada, pero también ha expuesto a sus profesionales a peligros propios de una actividad realizada en vuelo.
Moreno tenía 38 años. Además de periodista, era fotógrafa aérea y una comunicadora que había encontrado una manera muy particular de ejercer su oficio: observar desde el cielo aquello que ocurría abajo y convertirlo en información para miles de personas.
Su historia profesional, sin embargo, no puede reducirse al accidente que terminó con su vida. Hay que recordarla por los años de trabajo, por su preparación, por su pasión por el periodismo y por esa peculiar manera de presentarse ante la audiencia desde el helicóptero: una mujer que hizo de las alturas su oficina y de la noticia su razón de ser.
Eliana Moreno cayó del cielo, pero su trayectoria queda en tierra firme, en la memoria de sus colegas, de quienes siguieron sus coberturas y de una audiencia que la reconocía como “Eli in the Heli”.
Murió haciendo su trabajo. Murió cumpliendo con el deber de informar. Y quizá esa sea la paradoja más dolorosa de esta historia: la periodista que tantas veces estuvo en las alturas para contar las noticias terminó ó convirtiéndose, trágicamente, en la noticia que nadie quería contar.
