¿SE NEGÓ A SALUDARLO?

Amigos, con la inteligencia artificial, se atrofia la natural y nos confunden mucho; ahorita acaba de circular un video donde el máximo prelado de la iglesia católica, que tiene el título de Papa, y que, por lo regular se cambian de nombre, acaba de negarle el saludo a un presbítero de color (que es el adjetivo que deben tener los “padres”), ha sido fuerte.

Pero hay que decirlo, por qué he de defender a alguien que no conozco. Ya lo platicamos unos amigos y yo. Pero defendieron al Papa, sin conocerlo. Creo que está muy desbocada esa defensa de alguien que, no por el hecho de ser sacerdote, médico, maestro o miembro de algún partido o asociación que me interese, voy a defender a esa persona que lidera, tal o cual asociación.

Primero habría que saber si realmente ocurrió, si el video es real, que, hasta ahorita, nadie ha dicho que no lo sea. Se marca muy fuerte el tiempo en el que el señor se sotana blanca va a saludar a la concurrencia, y cuando llega al señor de color, se detiene, dura tres segundos y decide no saludarlo. Él decide no hacerlo.

¿Y qué de malo tiene eso? Otra pregunta. ¿Hizo bien o mal, en cambiar de rumbo?, y ¿Por qué después de haber saludado a un blanco, que hasta le besó la mano, o el anillo, no se alcanza a ver bien? decidió no saludar al siguiente.

Son muchos puntos los que hay que descartar, pero el mayor que considero importante es, el de no defender a nadie que no conozcamos, cada quien tiene sus propias decisiones, en todo.

Robert Francis Prevost, mejor conocido como León XIV, implica que ya ha habido otros 13 Papas, que han elegido ese nombre para sí mismos. Nacido en Estado Unidos, en Chicago en 1955, es el número 267 de los dirigentes que ha tenido la Iglesia Católica en los más de 2 000 años que se tiene registro.

Son muchos los que han tenido escándalos, de distinta naturaleza, pero en estos tiempos, creo que el que estamos platicando, es fuerte, porque se supone que es conservador y muy humano, lo que le hizo ver muy mal, con esa actitud de rechazo a un sacerdote de color.

Tal vez haya declaraciones en breve, al respecto. Pero no es recomendable defender a quien no conoces, sólo por ser el líder de tu iglesia, no es prudente.

Hay que hacer lo que nos toca a nosotros, y si alguien no lo hace, al menos que sea tu hijo y sea menor de edad, tienes la responsabilidad y la obligación de arreglarlo. Lo demás, no es necesario. Todos nos equivocamos.