SOBRE EL MUERTO LAS CORONAS
La casa Disney ha cimentado su prestigio en elaborar películas de calidad, que han superado la prueba del tiempo. Lamentablemente, ha caído en la cutrés, al tratar de meter con calzador versiones progre de sus clásicos inmortales, sin ponerse a pensar, que más allá de ser conservadores o liberales, la audiencia no está obligada a aceptar ese tipo de contenido. Una cosa es respetar a las minorías, y otra cosa es mimetizarnos en ellas. La necedad de la casa del Ratón lejos de hacerlos ganar dinero, se los hará perder. Échense este trompo al’ uña.
La película BLANCA NIEVES Y SUS SIETE SAYOS sigue en boca de todos, a pesar de que presuntamente se estrena la primavera del próximo año. Tan luego se filtraron las imágenes de lo que iba a ser la película, ha recibido más hate que Karla Panini tras traicionar a la comaye morena (QEPD). No conforme las desatinadas declaraciones de Rachel Zager defendiendo lo indefendible, el hijo del director de la versión filmada en 1937 consideró el remake de BLANCA NIEVES como una basura, una porquería, una horrenda cochinada. Tan molesto está el tipo, que fue capaz de decir que David Hand y Walt Disney se están revolcando en sus tumbas. Tan malo es ese bodrio que este pobre hombre lanzó tan temeraria aseveración. A pesar de que LA SIRENITA no le fue del todo bien, al menos respetaron gran parte de la historia, con todo y que manejaron su agenda inclusiva. La casa del Ratón, por tal de hacer dinero, son capaces de hacerse socialistas. Ellos no ven por las minorías, sino por sus propios intereses. Tal parece que van a tener un frío invierno.
Sobre el muerto las coronas. La gente ya tiene con quien ensañarse. Disney sigue con su empeño de reversionar sus clásicos bajo el pretexto de la inclusión forzada. Lo dije y lo vuelvo a repetir, hay historias donde se puede hacer eso, e historias donde no se puede. Tal es el caso de BLANCA NIEVES Y SUS SIETE COMPAÑER@S. La compañía Disney es amante de darse balazos en el pie. Pues ante ese fracaso, no solo conseguirán que la gente no vea este churro, Sino que perderán un buen de lana. Todavía no se estrena el filme y la gente lo está cancelando. Pero la soberbia ha cegado a los funcionarios del consorcio. El buey solo bien se lame. Parafraseando a Paul Yester: una disculpa a todos los bueyes del mundo. No llegan ni a eso.
