ADIÓS A UNA LEYENDA
El Cine mundial se ha vuelto a cubrir con el negro crespón del luto. Se ha ido una primera actriz que impactó con su belleza, fue símbolo sexual en los 60, dándole careada a Jane fonda, que también tenía con que defenderse. Fue ícono de una generación. Se mantuvo activa hasta el final de sus días, haciendo gala de su porte y fina estampa. Recordemos juntos con la fuerza del corazón, lo que fue la trayectoria de Raquel Welch.
Jo Raquel Tejada conocida como Raquel Welch, Nació en Chicago Illinois, el 5 de septiembre de 1940. Fue hija de madre estadounidense, Josephine Sarah Hall, de origen inglés, y de padre boliviano, de ascendencia española: el ingeniero aeronáutico Armando Carlos Tejada Urquizo. La actriz era pariente de Lidia Gueiler Tejada, quien fue presidente de Bolivia. Raquel tomó el apellido Welch de su primer marido (con quien se casó en 1959, a los diecinueve años de edad) y lo conservó como nombre artístico a pesar de su divorcio seis años después.
En su juventud se trasladó junto con su familia a San Diego, y estudió interpretación y modelaje. Trabajó como presentadora de un espacio de televisión y como modelo publicitaria. La primera oportunidad de Raquel Welch en el cine le llegó de la mano de Elvis Presley: hizo un pequeño papel de figurante (como colegiala junto a Teri Garr) en la película musical Roustabout (1964). También participó ese año con un rol menor (como prostituta) en A House Is Not a Home (La casa de madame), filme protagonizado por Shelley Winters, Robert Taylor y Cesar Romero. En esos años, hizo breves apariciones en series de televisión como La Hechizada y El virginiano.
En 1965 Welch rodó su primer filme como protagonista, A Swingin‘ Summer, donde llegó a cantar; no fue un trabajo memorable, pero ella se transformó instantáneamente en una sex symbol poco después por otras dos películas: Fantastic Voyage y One Million Years B.C. (1966). Especialmente recordada es su aparición en el segundo filme, vestida con un escueto bikini de piel que revelaba su escultural figura, por la cual fue llamada «El Cuerpo». Para entonces, ya era madre de dos niños: Damon, y la futura actriz Tahnee Welch. Raquel Welch mantuvo en su madurez una llamativa belleza y espléndida forma física, lo cual le ha permitido retener la leyenda de símbolo erótico incluso después de haber interrumpido casi totalmente su actividad en el cine.
Raquel Welch trabajó junto a varias estrellas y directores de prestigio. Su apogeo fue en la década de 1960, cuando rodó la comedia Dispara fuerte, más fuerte, no lo entiendo (1966) con Marcello Mastroianni (bajo dirección de Eduardo De Filippo), el filme de intriga La mujer de cemento (1968) con Frank Sinatra, y Gran golpe a la napolitana (TheBiggest Bundle of Them All, 1968) con Robert Wagner y Vittorio de Sica. También participó en dos populares westerns: Bandolero!, con James Stewart y DeanMartin, y 100 Rifles (1969) con Burt Reynolds y Fernando Lamas.
Además, en 1967 encarnó a uno de los pecados capitales, la lujuria, en la comedia Bedazzled protagonizada por Dudley Moore. Este filme daría pie a un popular remake en 2000: Al diablo con el diablo, protagonizado por Elizabeth Hurley y Brendan Fraser. En 1969 apareció como la Sacerdotisa del látigo en el filme comedia satírica The Magic Christian junto a Peter Sellers y el beatle Ringo Starr, y en 1971 protagonizó junto a Robert Culp y Ernest Borgnine el western Hannie Caulder, donde encarnó a una viuda que venga la muerte de su marido. Quentin Tarantino ha reconocido la influencia de este filme en el argumento de Kill Bill (2003).
En la década de 1970 la relevancia de Raquel Welch en el cine empezó a decaer, si bien participó en filmes reseñables como Barba Azul (1972), junto a Richard Burton, y una adaptación de la novela El príncipe y el mendigo dirigida en 1978 por Richard Fleischer. En esos años rodó también las comedias Mother, Jugs & Speed (1976; con Bill Cosby y Harvey Keitel) y Animal (1977; con Jean-Paul Belmondo). A lo largo de su carrera en el cine, Welchcolaboró con otras estrellas como Kevin McCarthy y Diana Dors, bajo la dirección de maestros como Stanley Donen y Herbert Ross. Pero estas producciones no alcanzaron por lo general una gran resonancia.
Raquel Welch encarnó a un transexual en MyraBreckinridge (1970), adaptación de una novela de Gore Vidal que fracasó en taquilla a pesar de su variopinto reparto: John Huston, Mae West, y unos jovencísimos Tom Selleck y Farrah Fawcett. Entre sus mejores filmes, también hay que destacar un atrevido drama de tintes eróticos dirigido por James Ivory: Fiesta salvaje (The Wild Party, 1975), con James Coco y Perry King. Inspirado en un caso real, la muerte de una joven actriz de la cual fue acusado el cómico Fatty Arbuckle, el filme no alcanzó el éxito esperado.
Welch tuvo mejor suerte con su papel en las superproducciones Los tres mosqueteros y Los cuatro mosqueteros, adaptaciones del clásico de aventuras de Alejandro Dumas dirigidas por Richard Lester y rodadas parcialmente en España. Por su personaje en la primera de ellas, la actriz ganó en 1974 el Globo de Oro a la Mejor Actriz de Comedia o Musical. En realidad, estas dos películas se habían rodado a la vez como un solo relato, pero por su gran metraje se estrenaron por separado en 1973 y 1974. El reparto incluyó a numerosas estrellas como Michael York, Oliver Reed, Richard Chamberlain, Charlton Heston, Faye Dunaway, Christopher Lee, Geraldine Chaplin…
En 1970 presentó, junto al cantante Tom Jones, un millonario programa especial para televisión: Raquel!, grabado en varios países y que contó con invitados como John Wayne y Bob Hope. En 1979-80 fue una de las actrices candidatas al papel de Alexis Carrington en la nueva teleserie Dynasty (Dinastía), papel que finalmente recayó en Joan Collins. Otras figuras que se barajaron para este rol fueron Elizabeth Taylor y Sofía Loren. Dentro del género del musical, tuvo relevantes en Broadway: sustituyó con éxito a Lauren Bacall en Woman of the Year (La mujer del año), y a Julie Andrews en Víctor o Victoria. Protagonizó un recital en Las Vegas, y en 1987 coqueteó con la música dance al grabar la canción “This Girl’s In Town“.
En 1982 la actriz emprendió un litigio al ser despedida del reparto de la película Cannery Row (adaptación de un relato de John Steinbeck) supuestamente porque era demasiado mayor para el papel, que recayó en Debra Winger. Ganó una indemnización de 10,8 millones de dólares pero el conflicto coincidió con una prolongada inactividad en el mundo del cine: casi veinte años sin nuevos trabajos.
Sus últimos trabajos en el cine incluyen Tortilla Soup (2001) con Hector Elizondo y Elizabeth Peña (remake en clave hispana del Comer, beber, amar de Ang Lee) y la comedia taquillera Legally Blonde (Una rubia muy legal) con ReeseWitherspoon. Su última aparición en la gran pantalla fue en How to Be a Latin Lover (2017), comedia con Salma Hayek y Rob Lowe que consiguió un relevante éxito de taquilla (habiendo costado 10 millones de dólares, recaudó 54). También se dedicó al mundo de la cosmética y la belleza: gafas de sol, pelucas… Suscribió un contrato publicitario con MAC Cosmetics para ser la imagen de algunos productos en 2007. Colaboró brevemente en la serie de televisión Seinfeld, también en Welcome to TheCaptain (2008) y más recientemente interpretó a Vina en la serie CSI: Miami en su décima temporada.
Raquel Welch mantuvo su espléndida figura hasta edad madura; en 1985, con cuarenta y cinco años de edad, lució un ajustado traje con transparencias en un spot publicitario para la firma de cava catalán Freixenet. En él cantó el clásico de las Pointer Sisters “I’m So Excited“. Raquel Welchse casó a los diecinueve años con James Welch (del que tomó su apellido artístico) y tuvieron dos hijos: Damon y Tahnee, una actriz de discreta carrera, mayormente recordada por su papel protagonista en el éxito taquillero Cocoon. Raquel y James se divorciaron en 1965.Posteriormente se casó en 1967 con su mánager Patrick Curtis. La mezcla de relación personal y profesional no funcionó; la carrera de la actriz en el cine empezó a decaer, lo cual repercutió en su vida matrimonial. La pareja se divorció en 1972.
El tercer matrimonio fue con Andre Weinfeld en 1980. Sedivorciaron diez años después. Su cuarto matrimonio fue con Richard Palmer en 1990 a la edad de cincuenta años y se separó en 2011. Una anécdota curiosa: En un restaurante tex-mex de Madrid (en la esquina de las calles Abada y Chinchilla), se conserva expuesta una fotografía tomada durante un descanso del rodaje de 100 Rifles (Tom Gries, 1969), en la que Raquel salta sobre un sorprendido Aldo Sambrell. Dicha foto, enmarcada, está dedicada por el inolvidable actor y es una prueba irrefutable de lo que le ocurrió a Patrick Curtis, durante dicho rodaje. Falleció en la mañana del 15 de febrero del 2023, en su departamento en Los Ángeles, California, después de una breve enfermedad.
Hoy le decimos adiós a una leyenda. Raquel Welch gratos recuerdos dejó con sus películas. Lo mismo de ciencia ficción, lo mismo de corte dramático. Allá arriba se va a poner bueno el fiestorro, pues Jane Fonda y Gina Lollobrigida la están esperando. Con ella se completa la tercia de las sex symbols de la década de los 60. Nunca se le va a olvidar. Buen viaje.
POR TODO LO QUE NOS DISTE Y LO QUE EN VIDA FUISTE
MUCHAS GRACIAS RAQUEL WELCH DONDE QUIERA QUE ESTÉS
