Palco Premier
Benjamín Gil, frente al reto más grande de su carrera como manager
= La dirección de México en el clásico mundial
= Estados Unidos y Canadá, principales escollos
= Ocupa tres victorias para calificar a Cuartos
= México, con sus mejores peloteros del momento
Benjamín Gil, el manager mexicano más exitoso durante los últimos ocho años, hará frente al reto más importante de su carrera, al guiar el tránsito del equipo nacional en el clásico mundial de beisbol, cuyo arranque está programado para el 08 de marzo venidero, en cuatro sedes en diferentes partes del mundo: Taichung, Taiwan; Tokio, Japón y Phoenix y Miami, en los Estados Unidos.
En efecto, con cuatro campeonatos en las últimas ocho temporadas de la Liga Mexicana del Pacífico, Gil se ha colocado, de golpe y porrazo, como el estratega más reconocido en la pelota mexicana, puesto que en tan corto tiempo superó ya a otros managers históricos como Benjamín “Cananea” Reyes y se quedó a nada de alcanzar al Paquín Estrada, al perder la serie final del 2022 ante los Charros de Jalisco.
Gil, uno de los mejores paradores en corto de México, debutó como timonel en la temporada 2014-2015 del circuito invernal y llevó a Tomateros de Culiacán al título, luego de largos once años de sequía. Ganó una nueva corona en la campaña 2017-2018 y luego dos consecutivas en 2019-2020 y 2020-2021. Benjamín ha sido el manager que más cerca estuvo de un tricampeonato: Culiacán, repetimos, extendió hasta el séptimo juego la final del 22 contra Jalisco, en la que fue superado por las huestes de Roberto “Chapo” Vizcarra. Con Gil, los Tomateros saltaron de 9 cetros a 13 y ubicaron en su mira a los Naranjeros de Hermosillo, que tienen 13, a su vez.
En el plano internacional, sin embargo, las cosas no han ido del todo bien para el tijuanense, campeón mundial con los Angeles de California en la década de los noventas.
Efectivamente, cuatro títulos en LMP representan cuatro Series del Caribe en las que Benjamín no ha tenido mucho que contar como para escribir a casa con sellos postales de “entrega inmediata”. Tomateros ha quedado a deber en estos cuatro torneos de la cuenca caribeña.
Del mismo modo, Gil tampoco tuvo mucho de que presumir tras los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021, con un papel para el olvido.
Existen contrastes, desde luego, en la carrera del Bengieentre el plano doméstico y el nivel internacional. Sencillamente no ha podido entregar buenos resultados, aunque hay que admitir, en honor a la verdad, el alto nivel competitivo de los equipos rivales en todos los eventos antes mencionados.
Y precisamente ese, el nivel de las otras selecciones concursantes, será el problema principal a enfrentar el 11 deeste mes de marzo, cuando México debute en el clásico mundial de beisbol.
Estados Unidos, Canadá y hasta Colombia estarán representados por sus mejores elementos en las Grandes Ligas, en lo que atañe a gringos y canadienses. Colombia, con peloteros nativos, ubicados en triple A y hasta en el mejor beisbol del mundo. Los británicos aparecen como el cuadro mas débil de todos, aunque este deporte crece a pasos agigantados en muchas naciones de la vieja Europa.
Y bien. Ese día 11 del presente mes, México abre contra Colombia, en Phoenix, Arizona.
El 12 va frente al representativo de los Estados Unidos.
El 14, contra Reino Unido.
Y el 15 enfrentará a Canadá.
Para calificar a los cuartos de final, México, que está ubicado en el grupo “C” tendría que ocupar uno de los dos primeros lugares del bloque, lo que plantea un escenario de alto grado de dificultad.
Digamos, sin apostar, que los juegos contra colombianos y británicos son aparentemente “ganables”, sin demeritar, bajo ninguna circunstancia, la calidad de los peloteros de ambas selecciones, incluso la del Reino Unido. En cuanto a Estados Unidos y Canadá, la diferencia de su beisbol con el nuestro es más que manifiesta.
¿Qué se les puede ganar?
Por supuesto que si puesto que ya se le ha derrotado incluso a Estados Unidos y esto es beisbol, un deporte en el que todo puede pasar, según las viejas sentencias de los peloteros; pero las jerarquías habitualmente se imponen.
México enfrenta al clásico con sus mejores hombres. Mexicanos por nacimiento en su abrumadora mayoría; otros nacionalizados como Randy Arozarena y algunos mexico-estadounidenses, como Alex Thomas, Jarren Durán, Jo JoRomero y Patrick Sandoval, por ejemplo. Tomateros de Culiacán, por cierto, muy bien representado con Julio Cesar Urías y Joey Meneses; ambos, nacidos en esta ciudad.
En suma: compromiso de elevadísimo grado de dificultad y un gran desafío para Benjamín Gil. Sin duda, el más importante de su carrera.
¿Estamos?
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