GRACIAS TOTALES

Por: Roberto Montoya Martínez

Después de mucho tiempo, tras una larga gira y diversos contratiempos, una afamada agrupación musical saldó una deuda de honor con el público capitalino. El estadio Azteca fue el escenario donde un sexteto venido a quinteto, se quiso despedir de su fandom, que los ha seguido por 20 años, prácticamente desde que la churronovela que los lanzó a la fama, comenzaba transmisiones. Así fue la despedida de RBD.

Anahí, Dulce María, Maité, Christopher y Christian, hicieron que toda la morrada milenial volviera a vivir, los días felicesde la RBDmanía. Los integrantes de esta organización musical no solo entonaron sus éxitos, sino que también, uno que otro miembro lanzó mensajes de empoderamiento y agradecimiento. La sorpresa de la noche fue la aparición imprevista de Pedro Damián, quien fue el responsable directo de que esta agrupación traspasara los umbrales del melodrama para convertirse en el fenómeno musical de la primera década del presente siglo. El coloso de Santa Úrsula fue el escenario de toda una fiesta, donde hubo música, amistad, diversidad, respeto, y, sobre todo, recuerdos. Un magno escenario para despedir a una agrupación de la talla de RBD, que endulzó la infancia y adolescencia de dos generaciones.

Al más puro estilo de Gustavo Cerati, RBD dio Gracias totales. Esta agrupación hará una pausa necesaria, en la cual, no solo cada quien retomará sus proyectos personales, sino que también se planteará la posibilidad de volver a unirse algún día. Lo único cierto es que la noche del 21 de diciembre del 2023, será inolvidable para los fanáticos de estos estudiantes rebeldes, que, por derecho propio, representan a toda una generación. Buena suerte chicos, Y gracias por los recuerdos.