LA MÚSICA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE
Por: Roberto Montoya Martínez
La radio en México está sufriendo grandes transformaciones. Culiacán ha presenciado la metamorfosis de dos emisoras que dieron el viraje del pop a lo grupero, lo cual abonó favorablemente. Tanto en audiencia como en patrocinio. Ahora tocó el turno a la CDMX, que el lunes 25 de diciembre dijo adiós a un concepto entrañable, que acompañó a siete generaciones de mexicanos. La muerte de la señora Laris, ha obligado al consejo de administración de la emisora, que esta lleve otro rumbo, si es que desea sobrevivir. Es de las pocas estaciones en AM que siguen al aire. He aquí la breve, pero apasionante historia de RADIO 620.
XENK-AM es una estación de radio de la Ciudad de México, con transmisor en San Andrés de la Cañada en Ecatepec de Morelos, Estado de México. Transmitiendo en 620 AM desde estudios en la colonia Roma de la Ciudad de México, XENK-AM es propiedad de Cadena RASA y transmite un formato de conversación conocido como Radio 6.20.
Después de que a una encarnación anterior se le revocara la autorización provisional en 1945, la concesión de 620 AM en la Ciudad de México se otorgó en febrero de 1946, pero la estación no salió al aire hasta el 20 de junio de 1949. Inicialmente propiedad del actor y cantante Emilio Tuero, XENK Fue vendido a Víctor Blanco Blanco.
Durante décadas, XENK fue pionera en la transmisión de música en inglés en México, llevando un formato intermedio y conocida por su lema La música que llegó para quedarse. Fue la primera estación de radio del mundo hispano en reproducir a The Beatles, a finales de 1962.
La familia Blanco vendió XENK en 1993 a Radiodifusoras Asociadas, S.A. (RASA), una empresa de la familia Laris, y fue transmitida brevemente en otras ciudades mexicanas en las estaciones de RASA antes de regresar al ámbito local. La estación transmitió por muchos años una combinación de programación musical antigua, programas religiosos y de noticias y entrevistas.
El 24 de diciembre fue la última vez que cantó el gallito Sixto, cuyo canto se metía en medio de las canciones, como sello distintivo de la estación. Bien es cierto que la radio es un negocio, pero con el nuevo perfil que ha entrado, han acabado con una de las pocas estaciones de tradición que había en toda la república mexicana. La familia Laris vio un área de oportunidad, y no quiso desaprovecharla. ¿Y el público? Bien, gracias. Que se acostumbre a escuchar sus rolas en Spotify. Si los empresarios escucharan realmente a su público, otro gallo cantaría.
Con el cierre de Radio 620 se pone fin a una época llena de música y bellos recuerdos. Más de 70 años de historia acabaron enm70 días. Pero los que tuvimos la oportunidad de escuchar esa emisora, nos quedamos con el recuerdo de una estación con el mejor repertorio musical de la radio en México. Hasta eso que esa emisora fue generosa. Editó N cantidad de discos con el catálogo de oro de las rolitas que tocaban desde siempre. Aunque sea en línea, vamos a seguir disfrutando de las canciones de antaño a través de la siguiente liga: https://cadenarasa.com/cdmx/cdmx/radio-620/reproductor. Hasta siempre Radio 620. Y gracias por la música que llegó para quedarse.
