MAL Y DE MALAS
Por: Roberto Montoya Martínez
A pesar de que a Televisa le fue bastante bien el año pasado con sus moconovelas, desafortunadamente, hubo un negrito en el arroz. El haber hecho un remake de un gran clásico, fue la peor deshonra que puso sufrir esta televisora, ya que ha sido objeto de memes, trolls, chirigotas y bromas en extremo pesadas. La historia en sí, es un chiste de pésimo gusto. Don Ernesto Alonso, donde quiera que esté, se ha de estar revolcando en su tumba, pues es inconcebible que se le falte al respeto de una manera burda e insolente. Vamos a rostizar juntos, este remedo de novela llamado EL MALEFICIO. Curiosamente, en el nombre llevó la fama.
Este bodrio que labró la desgracia de José Alberto Castro como productor, ya va a terminar, gracias a dios. La historia no fue bien llevada. Los actores se tornaban exagerados, y el villano principal, interpretado por Fernando Colunga, se preocupaba más por su aspecto físico que en hacer perversidades. ¿Y qué decir de los efectos especiales? Un grupo de estudiantes de comunicación harían mejor esos efectos que los encargados de provocar la comedia involuntaria, en una novela que se supone, iba a ser de terror. Es sumamente indignante lo que hicieron con este culebrón de la señora Fernanda Villeli. Si la empresa tuviera algo de vergüenza, ya debería estar pensando en cerrar el ciclo FÁBRICA DE SUEÑOS, pues siempre acaban destrozando las novelas exitosas que tuvo Televisa en otros tiempos, CUNA DE LOBOS, RUBÍ, LA USURPADORA y LA MADRASTRA, acabaron hechas mie…..ntras tanto, les importa poco lo que piense el público, pues saben que siempre estarán ahí matando las últimas neuronas de nuestro cerebro con porquerías tales como EL MALEFICIO.
EL MALEFICIO terminó mal y de malas. Con niveles de rating paupérrimos, y contando con el descontento de un público dolido y defraudado. Ojalá que la novela que ocupe su lugar, logre retener al público, que se decantó en ver EXATLÓN. Tal vez ya no sea la gran cosa como antaño, pero al menos es más tolerable que ver a Enrique de Martino hecho un metrosexual. Nuevamente a la audiencia de LAS ESTRELLAS la acaban de estafar, engañar, burlar, timar y robar. Les vieron la cara.
