AMANÉCETE CON EL ROCK 3° PARTE

Por: Roberto Montoya Martínez

AMANÉCETE CON EL ROCK, pese a su horario, marcó un hito en la radio comercial, ya que se atrevió a tocar Rock denso y poco apropiado para lo que se manejaba para la época. Las canciones consideradas Nivel 5 eran aptas solo para conocedores. Una muestra de ello es REVOLUTION 9, que pocas veces tiene difusión tanto en radio comercial como en radio cultural. Gracias a eso construyó una audiencia, que se estaba acercando al Rock. Carlos contreras nos comparte nuevamente sus recuerdos acerca de este programa.

UN PINK FLOYD POCO CONOCIDO

“Una banda que no podía faltar en mi programa era Pink Floyd. yo le daba mucha rotación al disco ANIMALS, todo ese disco lo programé en mi show. Te puedo decir que el disco ANIMALS es la mejor grabación que se ha hecho en la historia del Rock & Roll. Es un álbum con letras de reclamo social y contestatario. Sus productores fueron Roger Waters y David Gilmour. Hay una canción de nombre DOGS, cuya duración es de 16 minutos. Toqué esa canción en mi programa. De Pink Floyd toqué lo avanguard, no lo conocido, que eso lo tocaran el resto de las estaciones. DOGS Y PIGS entran en la categoría de Nivel 5, por su excelsitud y creatividad, tanto lírica como musical. Te vuelvo a repetir que las rolas Nivel 5 son las que puedes ver los sonidos y escuchar los colores, y no es que uno esté drogado ni cosa que se le asemeje, simplemente es la forma en que sientes la música”.

DISCULPEN MI FRANQUEZA, O MI TORPEZA, PERO ES ASÍ

“Un día dijo Elvis Presley -La música nunca será mala- con el debido respeto, él para mí, no es el rey del Rock & Roll. Simplemente era un cantante que solo sabía cotonear su cintura, un intérprete más. Para mí, Carlos Contreras, John Lennon era un gigante”.

¿ME ESCUCHARÁ ALGUIEN?

“Mientras transmití el programa, me hice la siguiente pregunta ¿Acaso me escuchará alguien? Partiendo de que el show se difundía a altas horas de la noche, antes de la 1 a.m., ¿habrá alguien que esté sintonizando la emisora para escuchar esta canción? Eso me lo pregunte varias veces. Para acabar con la incertidumbre, invité al auditorio que, si alguien me estaba escuchando, que grabara el programa como testimonio de que si tenía público. Era la época dorada de las radiograbadoras, donde uno podía grabar del radio sus canciones favoritas. El cassette era el formato que se explotaba en demasía para grabar música y algo más. Te voy a ser sincero, no sabía inglés, hay momentos en que no presentaba la canción,

simplemente porque no sabía como pronunciar tal o cual palabra. Eso era pecatta minuta. Yo presentaba así -Yo no sé como se llama la rola, el grupo es fulano de tal, por decir algo, la pieza está buena. Así que disfrútenla- Presenté piezas con contenido macabro, pero con una musicalidad equiparable a lo que hacían los grandes como Beethoven, List, Schumann o Bach. Ponía canciones de tan perversas y oscuras, eran maravillosamente bellas, inigualables. Te hablo de las súper bandas de Rock. Nada de ínfima categoría. Programé siempre a los grandes”.

YO NO SERÉ OTRO DEL MONTÓN

“Cuando trabajé en la industria, donde afortunadamente no duré mucho, me hice este planteamiento: Si he de ser locutor de radio, no voy a trabajar en un lugar donde toque canciones que no me gustan. Never de limón la never. Te diré a ciencia cierta, jamás cobré un quinto durante la única temporada que tuvo AMANÉCETE CON EL ROCK. Lo mío fue una labor social, promocionando el buen Rock. Fue por amor a la música, o, dicho de otra forma, de gorra. Hice acopio de mi fonoteca particular para tocar los discos en la radiodifusora. No fui productor, ya que hubiera sido demasiado versallesco. Nomás llegaba a cabina, donde, por cierto, Manuel Castaños hacía la última guardia cuando iba a hacer el programa, montaba el disco con una pieza X, abría el micro, saludaba a la gente, presentaba la canción, y la soltaba. Esa era toda la gracia que hacía. Disco que agarraba al azar, disco que tocaba, Había dos tornamesas. Me cedían el master para auto operarme. Fui de mi programa locutor operador. Tan bueno era operando, que hasta hacía tandas dobles, es decir, mezclaba dos canciones en una sola tanda. Ya entrado en gastos, decía las siglas de una estación ubicada en San Diego, California. KBOY. Cobró notoriedad y fama. Aunque la emisora era XENZ, yo mencionaba las siglas de dicha estación americana. Esa libertad de la que gocé en el tiempo que estuve ahí, se lo debo al entonces gerente de la estación, a quien le estoy agradecido”.

LA ALFOMBRA MÁGICA

“Utilizaba como rúbrica de identificación la melodía MAGIC CARPET RIDE de la banda Sttephenwolf. Un clásico de fines de los 60. Con esa canción me identificaba durante los 300 programas que tuve al aire. Por la naturaleza del horario no había anuncios, ni comerciales ni oficiales. Como te dije, la mecánica del programa era sencilla. Hacía comentarios, ponía discos, había ocasiones en que solo ligaba discos. Y lo que te dije hace rato: Les presento esta rola, la banda es fulana de tal, no sé cómo se llama, pero está hermosa. Así me la pasé durante un año amigo. Y solo programé a las grandes bandas de rock”.

Este programa tiene demasiada historia, que amerita otra entrega de esta entrevista, donde el protagonista no es Carlos Contreras, sino AMANÉCETE CON EL ROCK. Como decía El Concho Beltrán: que el rock sea siempre con todos ustedes.