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¿Dónde fue la semilla del Fútbol Mexicano?
*La flecha apunta hacia Orizaba
Cuarta de cinco partes
Por Antonio Velázquez Zárate
Pues nada, continuamos, con la aclaración de que estamos tomando la versión del libro del doctor Gustavo Petterson, en el que, de acuerdo con su narrativa, datos y fechas, todo apunta hacia los que los orizabeños han defendido durante muchos años, con la esperanza de que la propia Federación Mexicana de Fútbol, reconozca a Orizaba como la cuna del balompié mexicano.
Continuamos.
Desde hace muchos años se ha cometido una injusticia, en relación con determinar cuál ciudad es la cuna del fútbol mexicano, si Orizaba o Pachuca. A continuación, damos razones por las que afirmamos que nuestra ciudad pluviosilla fue testigo de los primeros encuentros de balompié.
Y apunta: el fútbol llegó primero a nuestro continente a Buenos Aires y Montevideo, sobre los años 1885, donde se formaron los primeros equipos sudamericanos.
Hacia 1986 llegaron a México, provenientes de Escocia, los técnicos (aclaración del columnista: técnicos no de fútbol, sino en maquinaria industrial) Duncan Macomish y Thomas Hangey, quienes habían sido grandes atletas y jugadores de fútbol en su país.
Ellos empezaron a convocar a otros ingleses que laboraban en la fábrica de fibras duras “El Yute” a jugar fútbol en los patios y pastos de la fábrica en sus horas libres, juegos por supuesto no oficiales de los cuales no se guarda registro formal, sino que solo están documentados en periódicos y revistas locales de la época. En los años de 1897-98-99 y 1900, muchos técnicos de esta empresa que se les vencía su contrato emigraban a la Ciudad de México y algunos lo hicieron a Pachuca, donde empezaron a su vez a organizar los primeros juegos cerca de las minas de Real del Monte, Hidalgo, incluso se formó una colonia de inmigrantes que llamaron Orizabita que existe hasta la fecha y aparece en la guía telefónica con la clave 759 de Telmex. Hasta 1902 Orizaba ganó el primer campeonato oficial en pequeño torneo de solo 5 equipos y sin finales. Este hecho si se ha reconocido, dicho torneo se realizó en la Ciudad de México en el campo del México Criquet Club el 19 de octubre de 1902.
Explica Petterson: existen muy pocos libros que hablen sobre el origen del fútbol en nuestro país, este inicio es muy nebuloso como lo comenta Manuel Seyde en su libro “La Fiesta del Alarido”, escrito por este gran periodista de Excelsior (quien había bautizado a la selección mexicana como los ratoncitos verdes, con motivo del mundial de 1970). Reconocemos que no hay investigación del tema.
En 1961 el Sr. Don Juan Cid y Mullet escribe una bellísima obra en cuatro tomos “El Libro de Oro del Fútbol Mexicano” que fue patrocinado por la Cervecería Cuauhtémoc, y que menciona, aunque sin pruebas claras, que el fútbol nació en la bella airosa, los escasos libros que siguieron a Cid y Mullet, tampoco investigan, únicamente siguen al pie de la letra lo que había escrito el autor anterior mencionado.
