MUCHA DINAMITA Y NADA DE MECHA

Por: Roberto Montoya Martínez

Tal parece que a Imagen le salió contraproducente el contratar a una ex empleada de Televisa, púes su sola presencia hizo posible que mejoraran los números del programa de los RUIZ LARA, que no es la gran cosa. Esta situación preocupa, porque el informativo DE PISA Y CORRE mantenía buenos niveles de audiencia, y ahora no lo ve ni Mario Castillejos, que es el encargado de programación. Todo parece indicar que la que antes decía NETAS DIVINAS, la neta, la está regando divinamente. Con que baraja perdió la empresa del señor Vázquez Aldir. Échense este trompo al’ uña.

Paola Rojas, quien debía mantener a flote el programa DE PISA Y CORRE, lo acabó hundiendo, haciendo que la empresa quemara la pólvora en infiernitos. La expectativa fue muy alta, sin embargo, la gente la identifica como talento de Televisa, y no se hacen a la idea de que está en otra casa. Eso es lo que pasa con un talento que está arraigado en una empresa, y la gente lo vincula ahí, pero cuando se muda de empresa, el cambio es drástico y no lo asimilan bien. El manejo que le está dando al programa puede ser la razón por la cual, sus números bajen. Ella cree que está en AL AIRE, su antiguo programa, pero ella no cae en cuenta que el público de Imagen es distinto al de San Ángel, y ya tienen ubicados a sus conductores favoritos. Todo por poner la iglesia en manos de Lutero.

Paola Rojas resultó ser mucha dinamita, pero nada de mecha. Mientras Nacho Lozano la rompe en la noche, la ex esposa de Zague ya no haya que inventar para jalar gente. Tal vez Imagen se desesperó al contratar a la comunicadora, pues querían a alguien de peso para DE PISA Y CORRE. Más les hubiera valido haber traído de vuelta a Pamela Cerdeira, que al menos conoce el concepto y maneja el mismo estilo de humor que Nacho. Tal parece que a Paola le aplicarán La ley de Herodes: O te alivianas o…. a ver dónde te vas. Siempre le pasa a Imagen cada vez que jala un externo a sus filas, siempre queda mal o decepciona. No olvidemos a Mau Mancera y Gaby Ramírez. Quien juega por necesidad, pierde por obligación.