EL CREPÚSCULO DE UN INFLUENCER

Por: Roberto Montoya Martínez

Bien es cierto que LA CASA DE LOS TIÑOSOS, digo, FAMOSOS, no todos llegan a triunfar. Pero el haber participado en ese reality se convierte en una loza muy pesada para cargar en la espalda. Eso ha sido para un ex integrante del equipo TIERRA, que no siente lo duro, sino lo tupido. Jamás se imaginó que su fandom que ayer lo apoyaba, le hiciera sentir su odio y desprecio, solo porque este personaje cometió actos aberrantes, su comportamiento fue insultante, y se portó de un modo degradante. Así de estrepitosa fue la caída de Ricardo Peralta.

El que fuera ganador de la 2ª. Temporada de MASTER CHEF CELEBRITY, está viviendo el infierno en la tierra, pues está cosechando lo que sembró mientras estuvo en LA CASA DE LOS MUGROSOS, perdón, FAMOSOS. Tiro por viaje, ha sido insultado en cuanto evento público se presentaba. Su horrenda vestimenta, que hacía juego con su carácter abyecto, lo hizo acreedor al odio generalizado, pues nadie le perdonará al Torpecillo, el ser descortés y patán con el equipo MAR. La gota que rompió la copa fue cuando acudió a la alfombra roja de la película WICKED, y recibió de todo. Desde rechiflas hasta mentadas de madre. Al verse humillado, escarnecido, despreciado y envilecido, Ricardito decidió dejar la vida pública, pues demasiado odio, tanto en redes como en persona no lo puede aguantar. Ni modo m’hijito. El que al cielo escupe, en la cara le ha de caer. Se tenía que decir y se dijo. Ahora soporta.

Este es el crepúsculo de un influencer. Su retiro de la vida pública es definitivo. Ya no hará más contenido ´para sus plataformas, y mucho menos participará en reality shows, pues el haber formado parte de LA CASA DE LOS CASTROSOS, perdón, FAMOSOS, labró su desgracia. Que este retiro forzoso invite al torpecillo a reflexionar, y pensar seriamente en un lavado de imagen, partiendo de que ante todos, es un individuo insoportable, muchas veces indeseable, de plano inaguantable. Él nunca imaginó todo el odio que generaría, nomás por irse con los malos. Dime con quien andas, y te diré de cuales fumas.