AL PERDER SALIERON GANANDO

Por: Roberto Montoya Martínez

VENGA LA ALEGRÍA, tanto en su transmisión de lunes a viernes como en fin de semana, sufrieron dos bajas significativas. Pudo más la influencia del dólar que la lealtad a la empresa, prueba de que en un palacio no se puede a fuerza a estar. Una abogada venida a conductora y un influencer, optaron por ganarse unos cueros de rana, pues se les hizo poco ganar el mínimo tabulado por la ANDA. ¿De qué manera puede afectar esas bajas a ambas emisiones? Lo descubriremos a continuación.

Laura Bozzo y Rey Grupero se pelaron pa’ LA CASA DE LOS MUGROSOS, digo, FAMOSOS ALL STARS. En el caso de la llamada Señorita Laura se justifica, pues estuvo en la segunda temporada de este reality producido por Telemundo, pues su lengua viperina a y su antipatía le ponen sabor a este programa, donde la polémica y el escándalo son los principales ingredientes. En lo referente a Rey Grupero, que también estuvo en esa programación, lo jalaron más que nada por su relación con Cynthia Klitbo, y los chismes de los que se enteró mientras estuvo en TV Azteca. Amén de que buscan equilibrar la balanza. Tanto gente con trayectoria como talento emergido de las redes sociales ya están dándole con fe a este reality, que está siendo más visto que la barra de telenovelas de la cadena gringa. Hasta eso que no son tontos, pues quieren aprovechar el impase que está sufriendo Televisa Univisión, debido a su crisis económica. El que nace pa’ tamal, del cielo le caen las hojas.

En VENGA LA ALEGRÍA, Al perder salieron Ganando. Se deshicieron de gente por demás insufrible. A Laura Bozzo la conocemos de sobra, y sabemos cuál es su estilo. Si se queda en el gabacho, a lo macho nos hará un favor. En lo tocante a Rey Grupero, si le echaba ganas, pero él, como todo influencer, no supo adaptarse al sistema de la TV abierta. Nunca comprendió el timing, y abusaba de su estilo rupestre y ramplón. Aunque el vacío de él fue cubierto por un ex académico, la presencia de la conductora peruana no era del todo indispensable. Que a los dos les vaya bien, y no vuelvan, por lo menos a VLA. Ojos que los vieron ir, quien sabe si los verán volver.