LA PEQUEÑA LULÚ
Por: Roberto Montoya Martínez
En esta ocasión haremos de lado los mitotes y temas controversiales que son la constante en este espacio, para dar paso a la nostalgia y la evocación. En mi búsqueda de entretenimiento nostálgico, encontré en YouTube toda una joya. Una niña traviesa, pero dulce y tierna, que en otras épocas nos hizo reír con sus aventuras. Siempre chupando una paleta, esta nena pasaba por divertidos embrollos. No solo su compañero de escuela y mejor amigo, sino que también su papá fue víctima de los enredos que provocaba. Recordemos juntos con la fuerza del corazón, a La pequeña Lulú.
La pequeña Lulú (Little Lulu en inglés) es un personaje estadounidense de historietas, creado en 1935 por la caricaturista Marjorie Henderson Buell, conocida como “Marge”, y posteriormente adaptado a una serie de dibujos animados.
La pequeña Lulú empezó siendo una viñeta gráfica. Desde 1945, se comenzó a publicar en una revista semanal. El dibujante John Stanley retomó a Lulú desde 1945 al año 1959, la rediseñó (en parte) y la adaptó a historieta larga, luego de que Marge optara por hacer un humor más adulto en sus tiras cómicas
La primera adaptación a los dibujos animados fue en 1943, y corrió por cuenta de la compañía Famous Studios, que hacía películas para la Paramount Pictures. Años más tarde, en 1976, los personajes aparecieron en la serie animada en versión anime The Little Lulu to Chicchai Nakama, obra de los Nippon Animation Studios, y relanzada en los Estados Unidos por Ziv International. Es la primera adaptación realizada netamente para la televisión. Esta es la primera versión oficial para televisión en casi todo el mundo. En Latinoamérica, el tema principal fue interpretado por el chileno Memo Aguirre.
LA PEQUEÑA LULÚ es un personaje por demás entrañable. Cada vez que vemos sus aventuras, nos empapamos con las frescas aguas de la risa. Si tienen la oportunidad de ver esa caricatura, chequen Youtube. Hay versiones para todos los gustos. En lo particular, me quedo con la versión que hizo Paramount en los 40, pues esta nena sin decir nada, transmitía todo. Su lenguaje no verbal es maravilloso. Dense la oportunidad de reírse y volver a ser niños viendo sus cortos. Porque recordar es volver a vivir.
