EL QUE SE RÍE SE LLEVA 

Por: Roberto Montoya Martínez 

LO DIJO MONTOYA, en su gustada sección MERCADO DE LÁGRIMAS, presenta un episodio del drama bíblico CAÍN Y ABEL. Una oda al amor fraternal, escrita por los Hermanos Brothers. Los Aguilar siguen echándole leña al tercio. El segundo hijo de Pepe Aguilar, se burló de su hermano mayor, como queriendo decir Pa’ los toros del jaral, los caballos de allá mismo. Cosa que fastidió sobre manera al rapero, que advirtió al charrito de tres al cuarto que le baje la espuma a su chocolate, porque lo agarrará a nalgadas con una penca de nopal. Échense este trompo al’ uña. 

Emiliano Aguilar volvió a arremeter contra el clan de su padre, siendo esta vez la víctima Leonardo. El segundo hijo del charro tatuado, a manera de broma, dijo en una de sus presentaciones que iba a cantar un rap, un chiste que terminó en ironía barata. Eso encabritó al oriundo de Tijuana, pidiéndole al charrito monta perros que le bajara dos rayitas, pues le dijo que era un coyón y que le faltaban tamaños para aventarse un tiro con él. Tan luego trascendió la amenaza disfrazada de advertencia, su tía Marcela Rubiales entró al quite en favor de Leonardo, pidiéndole al rapero que pare su carro, que destaque por méritos propios y no por una lucha intestina sin sentido, y que se sentía avergonzada de él. El primogénito del charro tatuado también arremetió en contra de ella, tildándola de metiche y migajera recalcando que nadie se acuerda de ella, y que gracias a este chisme la gente se da cuenta de que existe. Este chavo demuestra que no es sumiso ni agachón, no como otros. Ni los dedos de la mano son iguales. 

Emiliano le dice a Leonardo: El que se ríe se lleva. El rapero ya está cansado de tantas burlas por parte de la familia de su padre, ya que este último no le sirve ni para pasear un perro. No le importa que le digan que es un tipo amargado, corriente, bajo y vulgar, pero mientras no lo dejen en paz, seguirá arremetiendo en contra de la familia del charro tatuado, que lo consideran baldón y oprobio para la dinastía-. El bato dice: Para todos hay, mientras no arrebaten.