25 AÑOS SIN QUIQUE

 

Por: Roberto Montoya Martínez

Haremos de lado el chisme por esta ocasión, para evocar el recuerdo de un comediante sin igual. Él junto con Eduardo Manzano, formaron unas de las parejas cómicas más exitosas de Latinoamérica. Personajes como Juan Garrison, Andobas, Henruchito, El Mostachón, Doña Naborita y las imitaciones de El Púas, Tomás Méndez y Pedro Ferriz, calaron hondo en el ánimo del público. Aunque tuvo mediano éxito en su carrera como independiente, sus mejores años fueron con Los Polivoces. Recordemos juntos con la fuerza del corazón, la inolvidable presencia de Enrique Cuenca.

Enrique Cuenca Márquez nació en la Ciudad de México, el 2 de octubre de 1940. fue un actor y comediante mexicano; fue parte del dúo cómico Los Polivoces, junto a Eduardo Manzano. Ambos se presentaron por primera vez en 1959, durante un concurso para imitadores del canal 4. Juntos incursionaron en cine y televisión. Tras la disolución del dúo en la década de los setenta, continuó con su carrera como comediante en solitario; lo que lo llevó a crear su propio programa, titulado Enrique, el Polivoz.

 

No obstante, la separación del dúo fue más por temas mezclados entre laborales y de talento compartido, pues a pesar de la situación, el y Eduardo Manzano siguieron frecuentándose en la medida de lo posible siempre y cuando sus agendas actorales lo permitiesen o bien, cuando llegaron a coincidir brevemente en proyectos de cine o televisión sin sentir ninguna clase de sentimiento negativo mutuo ya que en cierta forma ellos no llegaron a pasar lo que otros dúos pasaron, como lo ocurrido por ejemplo con Viruta y Capulina.

En 1988,se reencontró brevemente con Lalo Manzano, para poder concretar la película Los Polivoces 88 de ahí en adelante, en la siguiente década colaboro esporádicamente en proyectos de cine y televisión así como algunos comerciales donde ocupaban a los personajes creados en los polivoces. Sin embargo, una serie de situaciones y la exigencia de trabajo de Cuenca hicieron que su salud fuese deteriorándose de forma progresiva. hasta llegar al punto de sufrir una insuficiencia renal severa que le requirió de Hemodiálisis para su estabilidad médica, así como algunos problemas concretos en el hígado, todo ello hizo que redujera su ritmo de trabajo en cierta forma.

 

A pesar de todo aun tuvo tiempo para poder hacer unas últimas apariciones junto a su compañero Eduardo Manzano, para poder grabar unos comerciales para la mueblería Tus

Amigos, sucesora de la mueblería K2.tanto con personajes de los polivoces como unos nuevos, e incluso se había comenzado a barajar la posibilidad de hacer un nuevo programa de los polivoces a partir de 2001,por ende, durante ese periodo de tiempo la familia y conocidos del actor tanto familiares como del medio artístico ,habían buscado la posibilidad de poder apoyarlo con un trasplante de riñón y parte de hígado para poder estabilizar su condición de salud, para lo cual se había programado la cirugía correspondiente, no obstante sus complicaciones de ambos padecimientos ya estaban en situaciones críticas y crónicas de consideración, aun así el actor jamás perdió el optimismo que lo caracterizaba aun en momentos de salud difíciles como ese.

 

El 29 de diciembre de 2000, Cuenca falleció en Ciudad de México, a los 60 años de edad debido a complicaciones relacionadas con insuficiencia renal. ]Poco tiempo antes de su muerte, se reencontró con su compañero Eduardo Manzano y volvieron a realizar espectáculos juntos además de una campaña publicitaria para una cadena de muebles. Este reencuentro duró poco debido a las complicaciones de salud de Enrique Cuenca.

 

Ya son 25 años sin Quique. Su buen humor y simpatía fueron su mejor blasón. Aunque uno de sus hijos quiso seguir sus pasos, no pasó del intento, ante la falta de mentoría del Polivoz, que se marchó antes de tiempo. Lo que no pudo ser en vida, tuvo que ser en el más allá. El reencuentro tan esperado con su socio y amigo Eduardo Manzano, fue posible, para beneplácito de los angelitos que están en el cielo. A tu recuerdo Enrique cuenca. Y gracias por las risas y el buen humor.