QUE SE CUMPLA LA LEY, PERO EN LOS BUEYES DE MI COMPADRE
Por: Roberto Montoya Martínez
Bien es cierto que Sabina Berman es una comunicadora afín al régimen de gobierno actual, pero antes es una periodista con responsabilidad social. Ella está sufriendo el latigazo de la censura, justo por parte de sus correligionarios, en aras de defender a sus televidentes. Tal vez fue su error entrevistar a un activista católico, que con sus dichos está tumbando la narrativa oficial, afectando a ciertos sectores y sacando a flote su rancio conservadurismo. El problema no es el invitado, sino el discurso. Échense este trompo al’ uña.
LA periodista y escritora entrevistó para su programa a Eduardo Verástegui, que ha cobrado relevancia por ser un activista católico, y un conservador recalcitrante. Durante la entrevista se tocaron los grandes temas, pero nomás el ex cantante se metió con la comunidad de la diversidad y en contra del aborto legalizado, y eso no le gustó al defensor de las audiencias, pues consideró el discurso del señor Verástegui ofensivo y contrario a lo que quieren ver los televidentes. Esta especie de mordaza atenta contra la libertad de expresión, que es una garantía constitucional. La literata, viendo que los canales 11 y 14 le cerraron las puertas, creó su canal de YouTube, pero no contaba con el algoritmo de la plataforma, que hackeó su canal a fin de no difundir la entrevista, cuyo error, fue el dar voz a un enemigo declarado de la izquierda. Cuando la perra se pone brava, hasta a los de casa muerde.
Que se cumpla la ley, pero en los bueyes de mi compadre. Es el dicho del defensor de las audiencias, para poner freno a Sabina Berman, que ya verá cómo, pero va a exhibir la entrevista que hizo a Eduardo Verástegui a como dé lugar. En lo que periodistas afines a la 4T quieren destantear al activista, la escritora venderá la entrevista si es necesario a una cadena de televisión comercial, por tal de hacer válido su derecho a difundir su conversación con el señor Verástegui. Llamó al cielo y no la oyó, y puesto que sus puertas le cierra, de sus pasos en la tierra, que responda gobernación. Ella no.
