HASTA QUE SE LE HIZO A CULIACÁN
Por: Roberto Montoya Martínez
Tras una sequía de casi dos años de conciertos cancelados por el clima de inseguridad que aún prevalece, se hizo el milagro el pasado 2 de mayo. Y quien hizo posible el que Culiacán volviera a vibrar con música en vivo es un grupo que mantiene el legado de los grandes artistas de los 80 y 90. Con sus ritmos fascinantes pusieron a bailar a todo mundo. Contra todo pronóstico, se abarrotó el escenario. Valio la pena la espera. Después de todo, París merece una misa. Échense este trompo al’ uña.
El grupo MATUTE se presentó en el estadio Dorados, que literalmente permaneció cerrado durante mucho tiempo. Ellos se encargaron en poner alegría y sabor a un ambiente enrarecido con el tufo de la violencia. Los asistentes al coso se divirtieron como cosacos. Cantaron, bailaron y disfrutaron de esa noche mágica, donde Jorge D’Alessio y sus muchachos echaron a andar la máquina del tiempo, para hacer recordar a la gente los mejores años de sus vidas. LA NEGRA TOMASA, AFRICA y COMO LA FLOR entre otras rolas, fue con lo que MATUTE le dibujó la sonrisa a un pueblo, que sabe que mientras hay vida, hay esperanza.
Hasta que se le hizo a Culiacán. El aniversario de una radiodifusora fue el pretexto perfecto para traer de vuelta a nuestra ciudad a los grandes eventos. Porque nos lo merecemos. Porque queremos volver a sonreír. Porque queremos salir de noche sin la congoja de que nos pueda suceder algo. Felicidades a los organizadores por asumir el riesgo y comprobar que rendirse no es opción. Esto puede ser el renacer de las presentaciuones grandes en nuestra amada ciudad. Gracias MATUTE, por una noche llena de recuerdos, alegría, y sobre todo, de esperanza y fe.
