Apunte

Un poco de historia: 56 y contando

Por: Jorge Guillermo CANO

Culiacán, Sinaloa, 14 de agosto 2026. En varias ocasiones, atentos y amables lectores me han pedido que cuente (ahora que todavía hay tiempo) la historia de esta columna que quiere contribuir en algo al pensamiento libre, siempre al lado de los más vulnerables, luchando en lo que se puede por la igualdad, la equidad, el interés general de nuestra población y la democracia.

Si la memoria no me falla (el archivo de la Voz de Sinaloa desapareció) esta columna cumple hoy 56 años de estarse publicando en diversos medios locales y otros de los llamados nacionales, con algunos altibajos y brevesinterrupciones.

Inició, desde luego, en “La Voz de Sinaloa” (en 1970 y, un año antes, el primer titular en la primera plana) y se ha publicado en el “Debate de Culiacán”, el “Sol de Sinaloa”, el “Diario de Culiacán”, el “Diario de Sinaloa”, en la revista “Apunte”, en “La Voz del Valle”, en “Panorama” y en “Síntesis de Prensa”.

También en “a discusión”, en “Vértice de Sinaloa”, en la revista “Presagio” y a nivel nacional en “Jueves de Excélsior”, en el diario “Excélsior” y en “Voces del periodista”, la revista del Club de Periodistas de México, al que pertenezco.

A petición de parte se ha publicado en otros medios del país, pero de manera sistemática creo que los mencionados son los principales.

DE LA NUEVA ÉPOCA

Desde diciembre de 2013, se publica de manera ininterrumpida en el sitio de nuestro gran amigo, Jorge Luis Telles Salazar; en junio del 2018, inició en “Línea Directa”, que ahora dirige el estimado Víctor Torres y, a partir de julio de 2021, en “Los noticieristas”, que jefatura Luis Alberto Díaz, también muy estimado por este tecleador.

En todo este tiempo (desde hace más de medio siglo) he tratado de que la columna refleje fielmente el pensamiento de su autor, con sus errores y aciertos, si los hay; aquello que uno está dispuesto a defender asumiendo los riesgos de su expresión.

Debo decir, sin embargo, que nunca he sido presionado para que escriba en tal o cual sentido; para que halague o condene, aunque hubo algunas ocasiones, muy pocas, en que la columna simplemente no aparecía o se le quitaba una parte.

Sin problemas mayores, asumía que hay cuestiones de política editorial, con todo derecho de los medios, y en sana paz a otra trinchera.  

LOS ASUNTOS DE APUNTE

Sin descargo de las cuestiones propiamente locales, incluso domésticas (como el caso de la modernidad citadina ausenteen Culiacán), en Apunte con mayor frecuencia se parte del análisis de lo nacional, e incluso internacional, para tratar de ubicar lo inmediato y cercano en la perspectiva más amplia de lo que se nos presenta como ajeno, por la fuerza de la lejanía, pero que es propio y terrenal.

Cuestiones problemáticas cuya importancia radica en el impacto social observable, más allá de los actores coyunturales de la política. Desde luego. Tales actores también aparecen, dado el caso (pocas veces) al nivel de una actoría relevante en la problemática.

Sin embargo, la sola condición política no resulta suficiente para convertirlos en protagonistas cotidianos.

CADA UNO A LO SUYO

Hace ya muchos años, conversando con nuestro siempre recordado Jorge Medina León, le decía lo que un día dije a mi maestro, Don Gustavo D. Cañedo, en “La Voz de Sinaloa”.

Sucedió que algunos políticos y funcionarios se habían quejado con Don Gustavo de que yo nunca hacía reconocimientos o alabanzas, incluso cuando algunas cosas eran o parecían buenas.

La verdad, le dije a Don Gustavo, hay veces en que pienso hacerlo, pero luego recuerdo que para eso hay muchos especialistas y les dejo la tarea a ellos. Don Gustavo esbozó una amplia sonrisa de acuerdo y afecto.

LO IMPORTANTE, EN PRIMER LUGAR

Releyendo mis columnas de hace décadas (las que he podido guardar o recuperar, con la gran pena de que las primeras, en “La Voz de Sinaloa”, se perdieron) encuentro que muchas derivaciones que aquí se plantearon un día, al siguiente, dos o tres después, eran abordadas en la prensa llamada nacional, la que se editaba en el Distrito Federal, ahora Ciudad de México.

No hay presunción en ello, sino traer a colación que los asuntos importantes se pueden destacar en cualquier parte, y que lo que allá llaman “provincia” con frecuencia está un paso adelante.

Pero, sobre todo, la intención en Apunte ha sido y es, mientras dure, motivar la reflexión, hacer pensar proporcionando otras vías de análisis, otras rutas con una interpretación consecuente de la información.

EN EL TINTERO

-Me han preguntado también cuanto gano, en dinero, por hacer esta columna. La respuesta es: nada. La hospitalidad y el sentimiento de hacer lo que nos toca en esta vida, es suficiente. Cierto que cuando era reportero había salario, pero la columna, como tal, nunca ha sido cobrada, de ningún modo.

-Sobre la desvergonzada injerencia del gobierno del delincuente Trump, en otra entrega.

(cano.1979@live.com).