Agenda Política

Graciela Domínguez es Gobernadora interina;
MoReNa podría decidir hoy su candidatura para 2027

 

= Ya salieron las primeras decisiones

= Que sigue Sinaloa, dicen

= Y que Imelda se mantiene al frente

= Fue Graciela, con 31 votos de 39 posibles

= Recuperar la paz, prioridad inaplazable

 

Jorge Luis Telles Salazar

 

Resuelto el tema de la gubernatura interina, en favor de Graciela Domínguez Nava, este día, miércoles 26 de agosto, podría quedar escrito el siguiente capítulo de la historia, el que tiene como protagonistas a los aspirantes a la coordinación estatal por la defensa de la Cuarta Transformación.

Casualmente, la hoy gobernadora interina estaba dentro de ese elenco; pero ya no. Esta fuera de esa jugada; sin embargo, regirá los destinos de Sinaloa, de aquí al 31 de octubre del año entrante. Más seguro, más amarrado, dijeran en el rancho.

En teoría, quedó una docena de candidatos al cargo citado, de entre los cuales emergerá quien será el elegido por este partido para la gubernatura del Estado.

Precisamente este martes, la dirigencia nacional de MoReNa dio a conocer las fechas para la resolución de los casos en todos y cada una de las 17 entidades en las que se celebrarán elecciones el 6 de junio del año entrante y ya “destapó” a los elegidos en 3 de ellas:

Aguas Calientes: Nora Ruvalcaba.

Campeche: Pablo Gutiérrez Lazarus.

Y Colima: Rosa María Bayardo.

En apariencia, MoReNa sigue un orden alfabético, de tal suerte que el caso Sinaloa se resolvería el próximo viernes; sin embargo, sobre el cierre de edición trascendió que lo referente a nuestro Estado se adelantaba para este miércoles, en la ciudad de México.

Y algo más: que ya todo está decidido para la senadora con licencia Imelda Castro.

E incluso, que ya todos los aspirantes habían sido citados a la ciudad de México, para informarles la decisión, que la dirigencia morenista, obviamente, presentará como el resultado final del proceso aplicado a lo largo de todos y cada uno de los 20 municipios de la entidad.

En realidad, Imelda siempre ha mantenido su condición de favorita. Así arrancó y teóricamente así se ha sostenido; pero la politica es como lo decía Yogui Berra, el legendario manager de los Yanquis de Nuevo York en el siglo pasado:

-Este juego se acaba hasta que se acaba.

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Y bueno.

Graciela Domínguez Nava es la nueva gobernadora de Sinaloa, aunque con carácter de interina. Debió haber sido electa por el Congreso del Estado como gobernadora substituta -como lo establece el artículo 59 de la Constitución Política local -; pero por alguna razón que desconocemos se le asignó la condición de gobernadora interina.

Una gubernatura substituta es la que concluye el periodo constitucional de un gobernador, cuando este solicita la separación del cargo, por las razones que usted guste y mande, siempre y cuando hayan transcurrido ya cuatro años de administración. Es justo el caso que nos ocupa.

Un interinato es por un periodo corto, superior a 30 días, cuando el mandatario se ausente por motivo justificado. Se supone que, bajo esta figura, el gobernador regresa al puesto en cualquier momento.

Aquí, sin embargo, esa posibilidad está prácticamente descartada por completo. Ya quedó claro que Graciela Domínguez gobernará hasta el 31 de octubre de 2027.

La línea dictada desde Palacio Nacional, fue contundente:

-Quien sustituya a Rubén Rocha lo hará para terminar su periodo constitucional.

Autora de la frase: la presidenta Sheinbaum.

Ni más ni menos.

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Bien.

Tras resultar favorecida por la votación de los diputados presentes -con 31 votos a favor, 6 en contra y 2 ausencias -, Graciela Domínguez, ahí mismo, en el salón de plenos del Palacio Legislativo, produjo su primer discurso como nueva gobernadora de Sinaloa. Ni preparada iba.

La ahora titular del Poder Ejecutivo Estatal puso rápidamente las cosas en contexto al señalar, de entrada, que asume tal responsabilidad con “serenidad, firmeza y con un profundo sentido del deber público”, lo cual hace consiente del “momento que vive nuestro Estado y de las preocupaciones de nuestra gente”; pero también “de la enorme fuerza que siempre ha distinguido a los sinaloenses”.

En este sentido, se dijo convencida de que Sinaloa “necesita certeza, instituciones fuertes, un gobierno presente y una sociedad que pueda recuperar la tranquilidad y la confianza” y subrayó:

-Mi prioridad será la paz; pero no la del discurso, sino una paz que se sienta en las calles, en las comunidades, en las escuelas, en los negocios, en los campos, en las costas, en los caminos y en los hogares; una paz que permita vivir sin miedo, que permita a las familias recuperar su vida cotidiana y a quienes trabajan, hacerlo con seguridad.

Insistió:

-La paz que queremos para Sinaloa debe caminar de la mano de la justicia, porque la paz no es solamente ausencia de violencia, sino también significa vivir con derechos, con oportunidades y con la certeza de que todos somos iguales ante la ley.

En otro apartado de esta primera intervención, patentizó sus deseos de dialogar con los trabajadores y los empresarios, ganaderos y pescadores, con universidades, con jóvenes, con mujeres, comunidades y pueblos indígenas, con organizaciones sociales y con las familias de cada región de Sinaloa.

Oportunamente también advirtió que no llega para borrar lo que funciona; pero, donde sea necesario corregir, fortalecer o cambiar, “se hará pensando exclusivamente en el bienestar de Sinaloa”.

En suma: un buen discurso, claro y sin metáforas.

Por el momento, lo que se entiende, buenas intenciones, en gran cantidad.

A esas intenciones deberán sumarse las acciones, sin embargo.

Lo antes posible.

¿No?

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Y hasta aquí por hoy.

Ya nos vamos.

Cuídense mucho y Dios los bendiga.

Ahora y siempre.