AYOTZINAPA 9 AÑOS

Ya 9 años de que el peor de los momentos del sexenio pasado dejara huella indeleble en el pueblo mexicano, los alumnos de la normal de Ayotzinapa… …y nada, no se ha despejado la incógnita de dónde quedaron los jóvenes que viajaban en esos camiones robados, todo esto el 26 de septiembre de 2014.

Se presume, en todo momento que fueron 43 los desaparecidos, pero un poco después, no sé con exactitud el tiempo que transcurrió y que localizaron a uno de los que iban en los camiones; pero ya da la misma, si lo restan o no, se sigue pidiendo que localicen el lugar donde están, porque eso de que, “vivos se los llevaron… …vivos los queremos” está muy difícil que se cumpla esa petición y no es que sea pesimista, más bien, realista.

En estas fechas, se deja ver toda la furia de quienes no tienen respuesta a sus demandas. La actual administración prometió que se daría respuesta inmediata a esa problemática; pero no lo ha logrado aún.

Es que no hay quién pueda solucionar los problemas del país. Son muchos. Como son muchos los que quisieran estar en el poder, ya que, desde ahí, la influencia es mucha y se deja ver, cómo se ayuda a quienes son amigos y compadres. Se sigue dando ese fenómeno, aunque se diga que no.

Las movilizaciones que se dejan ver, después de un aniversario más de las tragedias que le pasan al país, son muy fuertes; y se dejan sentir por las quejas de quienes tienen dolor, tienen desesperación por aquellos a los que, tal vez, ya no verán más. Por lo que se ve, ni siquiera saber lo que ocurrió y dónde quedaron los cuerpos, en todo caso.

Se llama a una marcha, una más, para que se les dé a conocer los resultados de investigaciones que se tienen, pero que no convence a nadie, mucho menos a los padres de algunos de los jóvenes que, ese día fueron privados de su libertad y hasta ahora, nadie sabe dónde quedaron.

¿Hasta dónde se está ocultando la verdad? ¿A quién le favorece, el que no se sepa toda la verdad en este caso? ¿Por qué se van los

presidentes sin solucionar los problemas del país y dejando una inestabilidad en todos los sentidos? Y son muchas las preguntas que nos seguiremos haciendo, sin respuesta, claro. Porque ellos no tienen la “obligación” de responder.

Los días 2 de octubre, que no se olvidan, también se hacen marchas en todo el país, ya pasaron más de 50 años y se sigue marchando, sin lograr solucionar, lo que desde 1968 se conoce como problema del país, que no se solucionará, de igual forma.

Pero la vida sigue y los problemas se incrementan, todo porque no se solucionan los problemas que, cuando pequeños, se les deja crecer, ese fenómeno se llama violencia, a la que, en este momento, ya no se puede controlar; nadie puede hacerlo.

Por eso, si alguien te dice que va a solucionar los problemas del país, ya sabrás si le crees, sólo es menesteroso decir que, hasta ahorita, nadie ha podido controlar, menos solucionar las carencias que se tienen; pero la política sigue prometiendo, desde ese piso, se hacen todo tipo de promesas y son muchos los que todavía creen en ellos.

¿Cuántos años más han de pasar, para que nos digan algo más creíble, en el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa?

Habría que esperar, aunque no todos nos daremos por bien comunicados. Eso es una realidad.