LAS REVISIONES EN LAS CALLES

Amigos, estoy un poco desconcertado, por el análisis que he realizado, aun así, quiero ponerlo a consideración de cada uno de ustedes que me hacen el favor de leerme.

El tema, es el de seguridad y las formas en que el gobierno federal, está combatiendo a la delincuencia organizada. Por doquier hay retenes de militares y de la guardia nacional, también hay marinos, que son en menor proporción y los de la denominada grupo élite de la unidad nacional de operaciones, que es un grupo de la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) los peores de todos.

Me quiero referir, específicamente a los militares, ya no sé si sentir compasión o coraje, porque sí es cierto que trabajan, duro, pero hay ocasiones que, sólo están haciendo estorbo, para el avance de las actividades cotidianas. Más, porque somos un país en donde el tiempo, es algo que no aprovechamos. La mayoría.

Si vamos con prisa, porque debemos llegar a un lugar a tales horas, nos paran y nos hacen perder tiempo, y muchas veces ni siquiera se les entiende; insisto, en lo personal, no he recibido malos tratos de ninguno de los arriba mencionados.

Lo que sí es una realidad, es que, tenemos retenes en diferentes partes de la ciudad, sea avenida principal o no. Platicando con un amigo, llegamos a la conclusión de que, si no estuvieran estos agentes, que, si hacen su labor, estaríamos peor, porque estamos muy mal, los números no mienten, sólo que, al momento de anunciar, hablan de porcentaje y le restan todo lo que quieren. Esa es la verdad.

Habrá quienes les crean, somos muchos los que no y sabemos que la realidad que se anuncia desde la oficialidad, no es la que se registra en esta entidad, que ya pronto cumplirá dos años de vivir en la violencia plena, donde, de alguna manera nos hemos acostumbrado a ella, “a fuerzas de no querer”.

¿Hasta dónde, hasta cuándo estarán los militares en las calles?

Son muchos los delincuentes que han detenido, pero hay muchos más que están queriendo ser los que suben peldaños en las

organizaciones que sí, sí están organizadas de manera especial. Hay quienes dicen que mejor que el gobierno, sí.

A ustedes, ¿Qué les causa el ver el cansancio de los militares, pero también el obstáculo permanente y consecutivo de los mismos en las calles? Porque son muchos retenes, los que hay por todas partes, en una pequeña salida, nos encontramos con dos, o tres, o más lugares que impiden el paso normal, y a la hora de revisar, hasta ahorita, no he sabido que quiten armas o algo así.

Es una revoltura de sensaciones las que causa, el ver a estos jóvenes, hasta durmiéndose en las camionetas que abordan. De lo cansados que quedan de las jornadas exhaustivas. Esperemos que pronto tengamos una realidad distinta.