FESTEJOS AGRESIVOS

 

 

Tres partidos de la selección mexicana en esta justa mundialista, donde son pocos los equipos que llevan ese ritmo ganador, (perdón por no darles los datos exactos, no los tengo), lo que quiero resaltar esta vez, en este escrito, por mucho que me esperé y quise no hacerlo, es la forma en que algunos (muchos) festejan.

En cada uno de los partidos, las formas de festejo han sido muy exageradas, muy sin raciocinio, muy bestiales; (por eso me había tardado mucho en escribir este artículo) y si bien es cierto, las emociones se dejan ir hasta donde les damos la oportunidad, la pasión es igual, será hasta donde queramos que lleguen.

Los medios de comunicación dieron la información, así, sin investigar y sin saber, cómo ocurrieron lo hechos, y de igual forma, dijeron que, lo que ocurrió en Cabo San Lucas, después del partido contra Chequea, ya había ocurrido otro atropellamiento antes, en otro partido, en otro festejo.

Lo que les narro, fue en Chihuahua, donde empezaron a sacudirle la camioneta a un señor de 52 años de edad, y fueron tres personas las que salieron lastimadas por la misma pickup. Dos personas de sexo masculino, una de 22 y una de 28; y una fémina de 23 que salió más lastimada. Para eso, alguien que es cercano a la joven, menciona cómo está y hasta qué punto su salud está muy delicada.

Este último caso, el de Cabo San Lucas, habría que decirlo, el conductor iba con su familia, es muy probable que se asustara por los movimientos que le hacían a su automóvil, sus hijos estaban asustados, también, en realidad, nadie sabe, pero se dice que, con los movimientos tan abruptos, pudo acelerarle al auto y sin querer hacer daño, tuvo que hacerlo.

Lo lincharon, después de asustar a su familia completa, lo llevaron al hospital, en calidad de detenido y finalmente, murió, a consecuencia de los golpes recibidos.

¿Y ahora qué haremos?

Personalmente no me gusta el futbol, pero antes me emocionaba cuando jugaba la selección mexicana en una justa mundialista, siempre me acuerdo de alegrarme con los goles, (muy pocos) que

meten los jugadores que nos representan. Pero ahora, después de esto, no creo que me vaya a invadir esa emoción.

¿Quién va a pagar los desmanes?

¿Quién va a pagar que los niños de este señor se queden sin padre, por una multitud que no razona al momento de festejar?

¿Valdrá el sacrificio, cuando se trata de algo que no va a cambiar mi situación personal y/o familiar, que gane el equipo de mi país?

Una muerte por eso, es mucho. Una persona de Chihuahua que no va a estar bien después de ese festejo, es también exagerado por lo que nos queda de un partido de futbol, independientemente de si ganan o pierden.

Más raciocinio y menos pasión para esto que no nos deja mucho y no van a ser campeones. A parte.