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– Ahora sí, el “sí, ¿sí? está más justificado

Por Antonio Velázquez Zárate
En el fútbol mexicano, cuando para algún equipo de nuestra liga o la selección requiere alguna frase de ánimo para empujarla al triunfo, desde la Copa del Mundo de 1986 la frase de “si, se puede”, es la que retumba en los estadios, bueno, por lo menos hasta hace unos días en la apareció el “y sí, ¿sí?”, cuya raíz proviene recientemente salida de la boca de Efraín Juárez, aun cuando es una construcción coloquial del español que existe desde hace mucho tiempo. Lo que se le atribuye es haberla popularizado en el contexto futbolístico actual, hasta convertirla en el lema de esperanza de la afición mexicana.

Su enorme difusión se dio gracias a las redes sociales, videos con música de Juan Gabriel y los propios aficionados, quienes la llevaron de las tribunas al resto del país. Incluso durante el México-Ecuador en el Estadio Azteca ya se escuchó como un cántico colectivo.
Bueno, así las cosas, desde mi muy particular punto de vista, el “sí se puede”, debió ser la frase perfecta para el duelo ante Ecuador, toda vez que México, con todo a favor era favorito para lograr el triunfo. En la anterior entrega, dije “a como sea, jugando o no bonito”, pero resulta que el tri, jugó 30 minutos del primer tiempo, como hace mucho no lo hacía, sorprendió a todos la enorme dinámica de ajustar a los ecuatorianos desde su propio campo y le dio rumbo al juego al anotar los dos goles que le permitieron manejar el resto del partido de manera adecuada.
Previamente comentamos sobre la posibilidad de dos contenciones y dos volantes ofensivos que les dieran claridad a los ataques. Y así fue, Mora y Alvarado, fueron claves en ese aspecto, luego, ya con esos dos goles a favor, el equipo nacional, replegó filas, trabajo en el que el mentado “piojo” fue fundamental al sumarse a Romo y Lira, independientemente de que en general, nuevamente la solidaridad de todos fue determinante para cortarle los circuitos al rival.
No salió ileso del todo bien, pero para eso estuvo Rangel, quien bajo los tres postes, completó con sus intervenciones el excelente trabajo defensivo. Muchos elogios para Mora y Quiñones, pero en realidad con todo y ser notorios factores, se debe de ponderar la labor de todos los que participaron en el partido. Fue un auténtico trabajo en equipo, coordinación de alto valor tanto el recorrido de sus líneas como los achiques de la cancha, situación que impidió al rival desarrollar su plan de juego.
Vimos pues, dos facetas del equipo mexicano: la ofensiva en base a la presión sobre el rival, que hasta la fecha no había mostrado con tanta intensidad, incluyendo el último juego de grupo y la defensiva cuando teniendo la ventaja, desgastó física y anímicamente a su rival.
Y sí, por fin, llegará el quinto partido y aquí es que, contra Inglaterra, caben más que nunca las dos frases; “sí se puede” como la de “y sí ¿sí?,
Javier Aguirre y su cuerpo técnico, ya tienen los pormenores de las cualidades y debilidades de los ingleses, quienes, sin duda, en base a tantos jugadores de clase mundial, ahora en un solo equipo, serán marcados como favoritos, sin embargo, si usted vio sus juegos anteriores, han trabajado más de lo normal para lograr sus triunfos, pues salvo ante Croacia, sudaron la gota gorda en los otros dos y ni se diga en la primera fase de matar o morir.
¿Qué le dirá la almohada a Javier Aguirre, una vez terminado el último entrenamiento previo al duelo dominical? De acuerdo con el rival ¿realizará modificaciones y en qué líneas o repetirá la que inició ante Ecuador?
antoniovelázquez13@hotmail.com