Sin la miel y sin la jícara

Por: Roberto Montoya Martínez

LO DIJO MONTOYA. En su sección MERCADO DE LÁGRIMAS, presenta un episodio más de EL PERRO DE LAS DOS TORTAS. De la autoría de Gumersindo Tirado al anís. Gala Montes tiene al santo de espaldas, pues no solo se tuvo que ir de LA CASA DE LOS PÁNDROSOS, perdón, FAMOSOS, la botaron de una obra de teatro, sin decirle agua va. Eso le hizo hervir la sangre, y dedicó a la compañía dos palabritas y de las buenas, pues fue burlada, engañada, corrida y menospreciada. Échense este trompo al’ uña.

Gala Montes atraviesa uno de los momentos más complicados de su carrera reciente: salió de La Casa de los Famosos México y, casi de inmediato, se confirmó que quedó fuera de Malinche, el musical. La actriz asegura que la decisión de la producción la tomó por sorpresa y cuestiona la manera en que se manejó su salida.

La actriz y cantante llegó a septiembre con dos importantes escaparates profesionales: por un lado, su participación en La Casa de los Famosos México 2026 y, por otro, el esperado estreno como protagonista de Malinche, el musical, la producción de Nacho Cano. Sin embargo, en cuestión de días ambos proyectos terminaron fuera de su agenda.

Primero ocurrió su inesperada salida del reality. Montes permaneció apenas un par de días en la casa antes de abandonar el programa. La situación generó una ola de comentarios y especulaciones sobre las razones de su decisión. Pero cuando parecía que al menos le quedaba el teatro, llegó otro golpe profesional.

La producción de Malinche, el musical anunció que la participación de Gala Montes quedaba pospuesta de manera indefinida. El comunicado agradeció a la actriz el tiempo, entusiasmo y profesionalismo que había dedicado al proyecto, además de dejar abierta la posibilidad de una futura colaboración. Sin embargo, no ofreció detalles sobre las razones de la decisión.

Lo que llamó particularmente la atención fue la reacción de la propia Gala. En un primer momento, la actriz llegó a calificar como fake news las versiones que hablaban de su salida. Poco después, el anuncio oficial confirmó que, efectivamente, ya no continuaría en el montaje por tiempo indefinido.

Gala no se quedó callada

Montes posteriormente expresó su molestia y cuestionó la forma en que se tomó la decisión. En su versión de los hechos, consideró una falta de respeto que la situación se manejara de esa manera y defendió el trabajo que había realizado para el proyecto. Además, puso sobre la mesa un asunto todavía más delicado: el aspecto económico.

La actriz aseguró que las condiciones de pago no correspondían con el trabajo, tiempo y exposición que estaba aportando a Malinche. Incluso señaló que había planteado la posibilidad de estrenar en octubre sin cobrar, con la intención de ganar tiempo para alcanzar un acuerdo respecto a su remuneración.

Montes también defendió el valor de su participación y sostuvo que su presencia había contribuido al impacto que estaba teniendo el proyecto. Una postura que, naturalmente, provocó reacciones encontradas entre quienes consideran legítimo que una artista defienda el valor de su trabajo y quienes cuestionan la manera en que se desarrolló el conflicto.

 

Una doble salida que la deja en pausa

Lo cierto es que el panorama para Gala Montes cambió radicalmente en cuestión de horas. El proyecto televisivo terminó antes de lo esperado y el proyecto teatral quedó suspendido para ella sin una fecha de regreso. La coincidencia temporal entre ambos acontecimientos alimentó todavía más las especulaciones, aunque

públicamente no se ha establecido que una decisión haya sido consecuencia directa de la otra. Lo que sí está claro es que la actriz atraviesa un momento de incertidumbre profesional.

Después de haber estado en el centro de la conversación pública, ahora tendrá que decidir cuál será su siguiente movimiento. Porque en el mundo del espectáculo la exposición puede ser un arma de doble filo: un día se tienen reflectores, proyectos y titulares; al siguiente, toca empezar nuevamente a tocar puertas.

Gala Montes tiene talento, experiencia y una carrera que comenzó desde muy joven. Esta controversia, por lo tanto, puede convertirse simplemente en un tropiezo más o en el punto de partida para una nueva etapa. Por ahora, sin reality y sin musical, la frase parece inevitable: Gala Montes se quedó sin la miel… y también sin la jícara. Y habrá que esperar para saber quién le ofrece nuevamente un lugar en la mesa. No es de sorprenderse que, ante este doble golpe, ella hizo un berrinche horrible. Por lo pronto, Gala tiene dos trabajos: enojarse y aguantarse.