Dios los cría y ellos se juntan
Por: Roberto Montoya Martínez
LO DIJO MONTOYA. En su sección estrella MERCADO DE LÁGRIMAS, presenta un capítulo más de TAN MALO EL GIRO COMO EL COLORADO. Dee la autoría de la religiosa Sor Presa. Ya hubo alguien que saliera en defensa de Aleks Syntex, el enemigo número uno de la corrección política. El músico que se atrevió a regañar al público en plena presentación recibió apoyo por parte de alguien que es igual de polémico que él. En lo que, si se parecen los dos, es que les gusta meterse balazos en el pie. De los dos no se hace uno. Pongan ojo al parche.
Hay parejas mediáticas que se encuentran por afinidades artísticas y otras que parecen coincidir, más que nada, porque la controversia vuelve a ponerlas bajo los reflectores. Ese parece ser el caso de Aleks Syntek y Gala Montes, quienes en los últimos días han protagonizado un inesperado intercambio de apoyo en redes sociales.
Syntek atraviesa una nueva polémica luego de su presentación del pasado 15 de septiembre en la alcaldía Benito Juárez, donde sus intervenciones con el público y sus comentarios sobre el reguetón generaron una ola de críticas. Posteriormente, el cantante respondió a sus detractores en redes sociales y llegó a hablar de la posibilidad de marcharse a Inglaterra.
En medio de esa tormenta apareció Gala Montes para salir en defensa del intérprete de Duele el amor. A través de un video publicado en redes
sociales, la actriz aseguró que lo entiende, manifestó su cariño por él y le pidió que no abandonara México.
Pero lo que más llamó la atención fue una confesión que difícilmente pasó desapercibida: Montes reconoció, en tono aparentemente humorístico, que estaba “hasta celosa” porque Syntek le estaba robando la atención del público.
Y ahí es donde la historia adquiere un matiz peculiar. Ambos han demostrado en los últimos tiempos que saben convertirse en protagonistas de la conversación pública, aunque no necesariamente por un nuevo éxito musical, una actuación memorable o un proyecto artístico que esté marcando tendencia.
En el caso de Syntek, su reciente presentación volvió a colocar en primer plano sus conocidas diferencias con la música urbana y generó nuevos cuestionamientos sobre su manera de relacionarse con el público. Incluso después del episodio ofreció explicaciones sobre lo ocurrido y reconoció que su reacción durante el concierto fue equivocada.
Gala Montes, por su parte, también ha permanecido en el centro de la conversación pública debido a sus declaraciones y apariciones en redes sociales. De ahí que su comentario sobre la atención que ahora recibe Syntek haya sido interpretado por algunos usuarios como una muestra de empatía, mientras otros lo tomaron con humor o sarcasmo.
La escena resulta curiosa: mientras uno enfrenta una nueva oleada de críticas, la otra sale a decirle que lo comprende y hasta admite sentir celos porque el cantante acapara ahora los reflectores.
Más allá de simpatías o antipatías, lo cierto es que ambos saben algo fundamental de la era de las redes sociales: la polémica también genera conversación. El problema es que, cuando la controversia termina desplazando al trabajo artístico, queda la pregunta de cuánto de esa atención se debe realmente a sus canciones, actuaciones o proyectos y cuánto a sus declaraciones. Por eso el viejo refrán parece escrito para esta inesperada coincidencia mediática: Dios los cría y ellos se juntan.
Aleks Syntek y Gala Montes vuelven a encontrarse en un terreno que conocen bien: el de los reflectores, los comentarios en redes y las controversias. Y mientras la conversación continúa, sus méritos artísticos quedan, por momentos, relegados a un segundo plano
