VISITA AL PENAL

Desde la Universidad de la Policía del Estado de Sinaloa (UNIPOL) se fraguó la idea de que un grupo de la licenciatura en Criminalística visitara el penal de Aguaruto, el que está en la capital sinaloense, su maestro, Jesús Othón Rodríguez Hernández, de la materia de Criminología clínica, él es el titular de a misma, quien hizo todos los trámites para que se concretara la visita.

Se dividió en 4 grupos, desde muy temprana hora estuvo atento a que llegaran los primeros alumnos. Los recorridos fueron los mismo para los 4 grupos, desde las 8:00 a.m. hasta las 3:00 p.m. estuvo atento.

Fue el 4 grupo, el que debía entrar a la 1:00 de la tarde, en el que fui invitado a participar, puntuales los jóvenes que irían a escudriñar un poco en la vida dentro de este penal, que se abrió en 1957, para los infractores de aquella época, donde los delitos que se perseguían, entonces, ya no son señalados, decía el titular del departamento jurídico del penal, el Lic. Francisco Javier Martínez Vega, un militar retirado, con mucha preparación en el ámbito carcelario.

Nos pidieron dejar todo lo que nos pudiera comprometer, nos revisaron, guardamos todo en unos espacios al inicio, y dejamos nuestra credencial electorera en el lugar de registro.

Una vez hecho ese trámite, nos pasaron a que unas cámaras, nos registraran el rostro, se pasa ese espacio, después de pasar unas rejas, de nuevo a voltear a las cámaras que registran el rostro de quienes entramos de visita. Se pone un sello en el brazo derecho y se le otorga un pequeño gafete que nota que sólo eres visita.

Nos pasaron con la psicóloga, la Lic. Fidelia Valdez Salazar, la que se encarga del departamento de desintoxicación, en este espacio hay lugar para 200 personas, es voluntario, ayuda mucho, pero tienen unas reglas muy estrictas, porque se debe aprender y mejorar; sólo hay, hasta este momento, 39 personas trabajando en su lucha por dejar drogas y demás luchas que deben ganar, con la ayuda de profesionales.

Los primeros 10 días, en ese espacio, para los internos, no hay visitas, una vez que se integran y llevan a cabo sus tratamientos y

van avanzando, les van ofreciendo más oportunidades de recreo. Ahí les ofrecen avanzar en lo académico, si alguien terminó la primaria y quiere avanzar en sus estudios de secundaria, les ayudan mucho para esos logros, gratis.

Salimos de ese espacio, donde les ofrecen ayuda a los internos que tienen problemas de adicción y pasamos al módulo 2, sólo pasamos por ahí, que es donde están los funcionarios públicos que cometieron un delito, pueden ser policías o de cualquier otro rubro, no es muy amplio y olía muy rico porque estaban cocinando.

Pasamos al módulo 1, donde están las féminas, estas personas que cometieron algún delito y que, hasta ahorita, en julio de este 2026 hay 80 personas recluidas en este penal.

Fue ahí, donde platicamos con la presidenta del módulo, una señora que tiene mucha energía, se nota que tiene fuerza para llevar a cabo su encomienda, y como ya es periodo vacacional, se les ofrece la oportunidad de tener a los hijos de las internas, pues estaban en unas albercas refrescándose de este clima tan fuerte que teníamos este segundo viernes del mes séptimo del año.

Estar en un lugar en donde es para personas que cometieron algún delito, donde están presos y duran muchos años, algunos, donde están algunos otros que, seguramente son inocentes, es algo muy fuerte, los alumnos de este 4 grupo, hicieron preguntas al encargado, a la psicóloga, a la que se carga del espacio femenil, con esto, se debe cumplir con los objetivos de la materia del Maestro Othón. En lo personal, fui de Docente invitado y también logré analizar el cómo viven los que están imposibilitados para votar, para otras muchas actividades que quienes no estamos en esas circunstancias si hacemos.

Agradecimos en su momento al Lic. Francisco Javier Martínez Vega, pero desde acá, desde este escrito quiero reiterar su apoyo en este evento académico.

Elaboró:

Dr. Javier Salazar Rodríguez