VERANO DISTINTO

El verano de este año, es atípico, muy distinto a los anteriores, porque siempre nos salimos de la ciudad, a surtir el negocio de artesanías o a pasear, simplemente, pero ahora, nos quedamos prácticamente en la ciudad y eso, de alguna manera nos hace sentirnos distintos.

Pero fue el verano de películas, de ir a desayunar y algunas veces al café, que esto último, es de las más bellas actividades que hemos adoptado mi esposa y un servidor.

La violencia está imparable, aunque son muchos los que salieron y no los detuvo el que estén asesinando a personas por aquí, por allá y por todas partes; en familia decidimos que nos quedaríamos y aquí seguimos.

Siempre que tengamos la oportunidad de vivir algo distinto, que nos ponga en menos riesgos, que podamos disfrutar de la familia y estemos bien, hay que hacerlo.

Pero hay algo que no les he contado y me tiene absorto, a la internet le debemos mucho, a la tecnología que nos permite capacitarnos, estudiar, leer, escribir y hacer actividades que nos entretengan, es fascinante.

Hay una plataforma que se llama Don Filósofo, que tiene a bien darnos la información de los filósofos que trascendieron y que dejaron mucha información valiosa, que me tiene bien interesado.

Ustedes como yo, sabemos que, en la medida que veamos algo, nos lo siguen mandando, en la medida en que acabe de ver un video, por más largo que sea, entonces se han de poner a decir, sí le interesa y nos mandan más.

Y es como he lo grado aprender mucho, después de que hace muchos años ya, terminara la carrera de Filosofía, he logrado recordar y aprender por primera vez mucho de las teorías de algunos Filósofos, que está por demás decirles que son muy emocionantes.

Bueno, claro, a algunos nos ha de interesar, a algunos otros no, pero lo cierto es que podemos sacarle provecho a lo que tenemos al alcance; aprehender bien algo, debemos especializarnos en alguna actividad

que nos guste mucho, creo que es lo primero que deberíamos saber: ¿Qué me gusta mucho?

A partir de esa respuesta, ya me inclino por esa línea, y soy bueno en ellos porque es fácil el aprenderlo y aprehenderlo. Sencillo, ¿verdad?

Por último, quiero decir que, en estos días que finalizamos las vacaciones, me tomé un cafecito con dos personas muy especiales, en el centro de la ciudad, ambas con un espíritu muy bonito, que están con la idea de ayudar y se desesperan por tanta corrupción que se nota, pero que no pueden hacer mucho para cambiarlo.

Saludos amigos Delia y Alejandro, que estuvimos menos de una hora, con un cafecito aromático y una charla muy especial. Espero se repita pronto.