2 DE OCTUBRE, NO SE OLVIDA
2 de octubre, no se olvida. Es una frase que para muchos mexicanos está grabada, pero no tiene mucho eco en las determinaciones que tienen que ver con lo que debemos hacer en relación a quienes trabajan de políticos.
La historia nos ha dicho que los altos mandos de aquel 1968, ya lejano, se encargaron de detener las movilizaciones de los, entonces jóvenes estudiantes y los mataron, los desaparecieron.
Cierto es que, si muchos se levantan en armas, están en guerra y deben ser detenidos cuando estén haciendo averías para el pueblo, que causen desmanes y destrozos, deben detenerlos, con la fuerza, con la misma o más allá de la que ellos imprimen. Pero jamás se hizo justicia por ese evento de 2 de octubre de 1968.
Tenemos, por desgracia, quienes defienden lo que, para ellos es defendible. La mayor de las problemáticas, según muchos estudiosos, es que muchos quieren que los otros piensen como ellos piensan. Grave error.
Cada quien puede pensar de manera distinta, y actuar de manera distinta, por lógica, pero no debe romper las barreras de las reglas universales. Por eso existe el derecho. Aunque, cada vez más deteriorado.
Las interpretaciones de las leyes, se van atrofiando, cada vez más. Los que determinan quién está bien y quién está mal, debe ser Probo y Sano. Y nos está faltando eso.
Si no tenemos la tranquilidad de entender que los otros piensan y actúan de manera distinta a la mía, sólo porque son distintos, será prácticamente imposibles que avancemos sanamente.
Vamos haciendo que el valor del Respeto se haga más robusto cada vez. Iniciando por respetarnos a nosotros mismos, para poder respetar a los demás. Y ese 2 de octubre, que no se olvida, y no se olvidará jamás, será sólo un recuerdo de que, las autoridades de aquella época se portaron así, porque no quisieron respetar las ideas distintas a las suyas.
Es importante.
