YA 12 AÑOS Y NADA

La desaparición forzada de 43 estudiantes de una escuela rural en la ciudad de Iguala, en el estado de Guerrero, hace 12 años ya, ha dado mucho de qué hablar.

Hay muchas preguntas, que no se han resuelto, porque debe haber quien obstaculice esa investigación. Eso creo.

Por principio, el que los estudiantes secuestren camiones para hacer sus averías está muy cruel, es mucho más delicado de lo que parece, y que las autoridades (sin importar de qué partido sean) no hagan algo para evitarlo también es muy cruel y no se entiende el porqué.

Indudablemente que, usted que me lee, estará pensando, pero no deben desaparecer a nadie. Cierto. Pero estamos en un país, que ha tenido números de miedo en asesinatos por día, y se le ha dado una normalidad impresionante.

Yo recuerdo, al más reciente ex presidente, que no fue en su periodo que ocurriera este evento, sino en el del previo, que ambos fueron priistas en su momento, dijo en campaña: “Yo, en seis meses voy a descubrir qué pasó” y pasaron los seis años de su trabajo como presidente, y nada, y ya van dos de la presidente actual, y nada. Entonces, hasta cuándo sabremos en dónde están los cuerpos. Porque son materia, y ésta, no se desintegra, se transforma.

Si alguien sabe dónde quedaron, por qué no lo dicen. O si saben, y lo politizan para seguir sacando provecho de esto. Esto último, sería muy cruel, pero, en lo personal, no lo dudo.

La noche del 26 de septiembre de ese lejano, ya, 2014, se llevaron a los 43 y nunca más se supo de ellos, excepto de uno de ellos, que, me acuerdo que apareció muerto y no lo restaron nunca del número total. O sea que son 42.

Hubo un momento, en unas manifestaciones, en las que se dijo que andaban unos de ellos, pero o se le dio mayor importancia a esa noticia y así quedó. Los padres de los desaparecidos, siguen en movilizaciones, tienen un representante, abogado, con quien las autoridades, en ocasiones, se comunican. Pero a la opinión pública, no nos lo dicen.

Son muchos los cabos que andan sueltos en este tema. Son muchos los años que han pasado y no tenemos, al menos nosotros, la información de dónde quedaron esos jóvenes.

Habría que preguntarle a los brujos, para tener información de ese tipo, porque las autoridades, no nos dicen qué ocurrió con ellos.

Así las cosas, en este país, que cada vez sorprende más y no tiene cómo salir avante, porque los que dirigen, dividen; los que son oposición, atacan; y los que somos objetivos y el pueblo, no tenemos quién nos defienda. Muy cruel.