DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

 

 

¿Cuánto sabe la gente común de lo que significa el 8 de marzo?

¿Cuánto sabe la gente, realmente lo que ocurrió y cuándo, para poder hacer de esta fecha algo especial?

¿Y qué hacer y cómo?

Es necesario informarles que no es sólo una fecha simbólica, sino el eco de una injusticia que nunca debió ocurrir. En 1911, fueron 129 trabajadoras que murieron en un incendio en la fábrica Triangle Shitwaist de Nueva York, no pudieron escapar porque las puertas se cerraron por fuera, por los mismos jefes; la mayoría eran inmigrantes, de entre 14 y 23 años, trabajaban 12 horas al día y la paga era muy diminuta. La razón de que estuvieran encerradas era porque no querían que perdieran el tiempo.

Cuando el fuego empezó a consumir todo a su paso, fueron rodeadas sin poder hacer algo y evitarlo. Algunas murieron asfixiadas, pero otras saltaron por las ventanas.

Hay quienes piensan que esto no fue accidente, porque las estaban explotando de manera muy cruel, y la indiferencia hacia las vidas de las mujeres trabajadoras era muy marcada.

La muerte de estas 129 mujeres indignó al mundo, junto a huelgas y protestas, se logró una mejora de las condiciones laborales; fue parte del camino que convirtió al 8 de marzo como símbolo de resistencia, porque no es un día cualquiera, es la memoria de todas las que lucharon antes y el recordatorio de que aun se puede hacer mucho para que la igualdad se dé, porque se sigue con un machismo impresionante y con ello, el trato, para muchas mujeres, es muy desigual, muy desleal, muy cruel para ellas.

Existen muchos que no saben de toda esta información, y las felicitan, pero debemos de ofrecer la información para que, se tome en cuenta y se haga lo pertinente para conmemorarlas, para que se entienda que las debemos respetar y tratar bien.

Hace algunos años me ocurrió que, estando en una manifestación de las mujeres y unas conferencias se dieron en una Universidad de esta ciudad, algunas maestras que ofrecieron su sentir, me parecía algo

no muy apto, pero una vez analizando lo que ocurrió y lo que sigue ocurriendo, pienso que tienen razón.

Se avanza, mucho se avanza, pero no es suficiente, creo que hay mucho más qué hacer al respecto, por el respeto que merecen. Porque antes no se les respetaba y ni siquiera se les tomaba en cuenta para nada. Ahora sí, si pueden votar y ser votadas, pero desde la cultura familiar, debemos mejorar el trato para ellas. Mucho se puede hacer, para mejorar, aún.