RUBÍ: LA DESCARADA QUE REGRESA PARA CONQUISTAR A UNA NUEVA GENERACIÓN
Por: Roberto Montoya Martínez
Hay historias que, por más que pasen los años, conservan intacta su capacidad para atrapar al público. Ese es el caso de “Rubí”, la exitosa telenovela de 2004 que vuelve a la pantalla chica como parte del bloque nostálgico de Las Estrellas, de lunes a viernes a las 4:30 de la tarde.
Producida por José Alberto “El Güero” Castro, esta versión de Rubí se convirtió en uno de los grandes éxitos de la televisión mexicana. La historia, basada en el personaje creado por Yolanda Vargas Dulché, presentó a una protagonista diferente a las tradicionales heroínas de los melodramas: una mujer bella, inteligente y ambiciosa, capaz de hacer prácticamente cualquier cosa con tal de escapar de la pobreza y alcanzar la vida de lujo que siempre soñó.
Y ahí está precisamente el atractivo de Rubí Pérez Ochoa, interpretada magistralmente por Bárbara Mori. Lejos de ser la típica protagonista sufrida que espera al príncipe azul, Rubí sabe perfectamente lo que quiere y no está dispuesta a conformarse. El problema es que, en su búsqueda por ascender socialmente, termina lastimando a quienes realmente la quieren.
Frente a ella aparece Alejandro Cárdenas, interpretado por Eduardo Santamarina, el hombre que se enamora sinceramente de Rubí. La diferencia económica entre ambos se convierte en uno de los principales obstáculos para esa relación, pues la protagonista no está dispuesta a sacrificar sus aspiraciones por amor.
Pero si hay alguien que representa todo aquello que Rubí desea y envidia, esa es Maribel de la Fuente, personaje interpretado por Jacqueline Bracamontes. Maribel es sensible, noble y confiada, y considera a Rubí su amiga sin imaginar que detrás de esa amistad existe una enorme dosis de celos y resentimiento.
La historia se completa con Sebastián Rulli, quien interpretó a Héctor, formando junto con Mori, Santamarina y Bracamontes un cuarteto que quedó grabado en la memoria de los aficionados a las telenovelas. La producción tuvo 115 capítulos y se transmitió originalmente en 2004.
Más de dos décadas después, volver a encontrarse con Rubí representa también un viaje al pasado de la televisión mexicana. Es recordar una época en la que las telenovelas podían convertirse en auténticos fenómenos populares y en la que personajes como la famosa “descarada” se instalaban en la conversación cotidiana.
Además, Rubí fue un importante punto de inflexión para sus protagonistas. Bárbara Mori consolidó su carrera y posteriormente se enfocó principalmente en el cine, mientras Jacqueline Bracamontes continuó en la actuación antes de convertirse en una reconocida conductora. Eduardo Santamarina, por su parte, siguió protagonizando diversos melodramas.
Así que para quienes la vieron en 2004, esta repetición es una oportunidad para reencontrarse con una historia que dejó huella; y para quienes nunca la disfrutaron, es la ocasión de descubrir por qué Rubí se convirtió en uno de los personajes femeninos más recordados de la televisión mexicana.
Porque podrán pasar los años, cambiar las modas y aparecer nuevas plataformas, pero una mujer tan ambiciosa, seductora y descarada como Rubí siempre encuentra la manera de volver a la pantalla.
