36 AÑOS CANTÁNDOLE AL AMOR
Por: Roberto Montoya Martínez
Sinaloa es cuna de grandes artistas, y de entre toda la pléyade de gente talentosa, figura un trío que, a base de esfuerzo y dedicación, se ganaron un lugar en el corazón del público. A pesar de haber sufrido una baja sensible, aún conservan el entusiasmo por cantar y llevar alegría. Ellos son Roberto, Daniel y Lester. El incomparable Trío Azteca.
Hay canciones que no pasan de moda y voces que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en parte de la memoria sentimental de una ciudad. Ese es precisamente el caso del Trío Azteca, agrupación culiacanense que celebra 36 años de trayectoria, llevando el bolero, la música romántica y las serenatas a diferentes generaciones.
Fundado el 6 de enero de 1990, el Trío Azteca nació con la misión de preservar y promover la música romántica. Desde sus primeros años, Roberto Zazueta y Daniel Murillo se convirtieron en pilares de una propuesta que encontró en el amor, el desamor y las historias de vida su principal fuente de inspiración.
Durante más de tres décadas, el grupo ha sabido ganarse un lugar en el gusto del público gracias a su calidad interpretativa, sus serenatas y su presencia constante en actividades culturales. Uno de sus proyectos más significativos es “Tardes de Bolero”, iniciativa que surgió hace 27 años con apoyo del Ayuntamiento de Culiacán y que permitió llevar gratuitamente la música de trío a distintas colonias y espacios públicos, acercándola a familias que difícilmente podían contratar una presentación privada.
Una historia marcada por el talento
El Trío Azteca no solamente ha pisado escenarios culturales; también ha encontrado en la radio un espacio fundamental para mantener vivo el género. Sus participaciones en programas radiofónicos han permitido que sus voces, guitarras y requintos lleguen a públicos que siguen disfrutando de las canciones románticas y del tradicional formato de trío.
Su repertorio es, además, amplio y versátil. La agrupación cuenta con más de 200 canciones propias, además de un repertorio que transita por el bolero, la balada, la música ranchera y otros géneros. Esa capacidad para adaptarse sin perder su esencia ha sido uno de los secretos de su permanencia. Y es que 36 años no se cumplen solamente acumulando presentaciones: se cumplen conquistando públicos, formando recuerdos y demostrando que una buena canción de amor puede sobrevivir a cualquier moda.
El adiós de El Lobito
Esta celebración tiene, sin embargo, un componente de nostalgia. El Trío Azteca tuvo que despedir a uno de sus integrantes históricos: Ramón Camargo Chávez, “El Lobito”, quien falleció a finales de diciembre de 2025, a los 65 años. Camargo permaneció alrededor de 36 años ligado a la agrupación y fue reconocido especialmente por su trabajo con el requinto. Su ausencia dejó un enorme vacío entre sus compañeros y en el público que durante tantos años escuchó su interpretación. Incluso “Tardes de Bolero” le rindió un homenaje póstumo en enero de 2026, confirmando el cariño que la comunidad artística le profesaba.
Ahora, la historia continúa con Lester Salomón, quien tomó el lugar de Camargo y se suma a Roberto Zazueta y Daniel Murillo para darle continuidad al proyecto. Su llegada representa una renovación generacional sin romper con la identidad que ha distinguido al conjunto.
El amor como bandera
Hoy, Roberto Zazueta, Daniel Murillo y Lester Salomón representan una nueva etapa para el Trío Azteca. Una etapa que mira hacia adelante, pero que no olvida a quienes construyeron el camino. Porque si algo ha demostrado esta agrupación es que el bolero no está muerto, ni mucho menos olvidado. Mientras existan historias de amor, serenatas, recuerdos y corazones dispuestos a escuchar una guitarra, habrá espacio para el Trío Azteca. 36 años después de aquel primer acorde, la agrupación continúa cantándole al sentimiento más antiguo y poderoso de todos: el amor. Trío Azteca: 36 años de música, recuerdos y canciones que siguen hablando al corazón.
