El arte modificando la realidad

ARTerviniendo en la Realidad

José Gaxiola López

El arte está impregnado en los objetos humanizados, es decir, en aquellos que elevan la capacidad de expresión, de acción y de objetividad del humano reafirmando su realidad ya sea por; lo que ve, lo que toca, lo que oye, lo que le gusta y lo que siente. El arte que nos rodea nos influye de diversas maneras, forma parte de nuestra interacción comunicativa al decir que bonita o que fea es la fulana o, que mal escribe el zutano, etc. Al calificar la estética de lo que los otros poseen; su casa, carro, etc.

Al calificar los jardines y espacios públicos en nuestro entorno. Iniciamos nuestra platica con otros sobre la estética de los artefactos y sus efectos, por el sonido, los colores, las formas, los olores, etc. El arte ha sido venero de intervenciones sobre la realidad para criticarla, cambiarla sea a nivel individual o comunitario. Mucha de la música inmortal de Chopin fue en protesta ante la invasión de Polonia. Los poemas de René Char capitán de los maquis, sirvieron de aliento en la lucha contra la ocupación nazi de Francia. El poema Liberté, de Paul Éluard circulaba clandestinamente, se lanzaba desde los aviones para inspirar a la población. Los poemas de Louis Aragon buscaban movilizar a los franceses a luchar contra la ocupación. Jean Cassou publicó sonetos escritos en prisión que se tornaron símbolo de resistencia intelectual. Los poemas y sonetos eran recitados en reuniones secretas, mantenían la esperanza, vigorizaban la identidad y daban sentido a la lucha en la Resistencia. En términos de Heidegger, la poesía nos lleva al origen, remite a la realidad, a la posibilidad de pensar en lo esencial, en otra vida mejor.

El arte no es solo cosa de fifís, de parlanchines, de la comunidad Queer, o de la LGBTQ+, o de “intelectuales”. De éstos, con Hugo Aréchiga (expresidente del Consejo Consultivo de Ciencias de México) analizamos las culturas de la ciencia de Charles Percy Snow, científico, literato, académico y funcionario de ciencias del gobierno británico. Él criticó a quienes se referían asimismo como intelectuales, defensores y heraldos de la cultura, como si no hubiera otros. En su época eran muy
conocidos John von Newman, Norbert Wiener, Albert Einstein, Niels Bohr, Werner Heisemberg y otros científicos ignorados como parte de la intelectualidad. Hoy pocos sostienen que el científico y/o el tecnólogo sean incultos cuando muchos de ellos divulgaron con maestría literaria su ciencia, como; Stephen Hawking, Stephen J. Gould, Richard Feynman, Gregory Batteson, Carl Sagan, Beniot Mardelbrot, Edward Osborne Wilson, Rupert Sheldrake, Collin Renfrew y muchos más.

Así como la ciencia dota de sabiduría, el arte ayuda, afina la percepción y la sensibilidad sobre valores apenas vislumbrados, descubre manifestaciones en las cosas grotescas, vulgares, feas e
insignificantes del accionar humano. Desde lo sublime a lo trivial, de lo trágico a lo burlesco, de la gracia al ridículo, de lo extraordinario a lo común. A decir de Schopenhauer trae goces, iluminación y sentimientos elevándonos a un plano superior, desprendidos de mezquindades y egoísmos. Le crea al sujeto una nueva realidad. Incluso una manera de rebelarse contra ella, dijo J. Vasconcelos. Hay muchos ejemplos de vinculación arte y ciencia desde Leonardo Da Vinci, en 1505 Viator publicó De Artificial Perspectiva para solucionar las inquietudes de Piero della Francesca sobre la ubicación correcta de los elementos dentro de sus cuadros. Kepler escribió una obra literaria Sommiun (sueño).

El autor de “Alicia en el país de las maravillas” Lewis Carroll, fue un matemático ilustre.

La frontera entre arte y ciencia ya no existe desde que el movimiento “Levensform” (forma de vida, modo de vida) de la racionalidad que pretende resguardarnos contra el fanatismo. Más de 20 volúmenes han publicado en la Encyclopedia of Unified Science. Viene de morir Jurgen Habermas, parte de estos intelectuales que han defendido el diálogo y la razón para que las libertades, la justicia y la fraternidad prevalezcan en nuestras sociedades. Estaba yo recién llegado a Paris cuando él dictaba un ciclo de conferencias en el Collège de France. Yo vivía cerca, no me las perdí, ni las de otros miembros de ese Colegio. Habermas habló sobre La Modernidad y el “Espace Public” (Öffentlichkeit) con este título fue el primer libro que compré de él en idioma diferente al mío, donde
dilucida sobre como el espacio público moderno estaba siendo transformado por los mass media.

Actualiza el tema en “Un nuevo cambio estructural de la esfera pública y la política deliberativa” (2022) aquí agrega el impacto de la digitalización de la info-comunicación en la formación de la opinión pública deliberativa. Y de cómo las redes sociales, los algoritmos fragmentan el debate social encaminando los criterios y las decisiones individuales en las democracias.

Por otro lado, es inexplicable que siga la brecha entre las artes y la tecno-ciencia en la educación superior. Algunas IES, tímidamente incluyen y practican la difusión cultural para dar brochazos histórico-culturales a sus educandos de ingeniería u otras áreas tecnológicas, para aumentar su cultura. Es enigmático ese desdén porque muchas de las tecnologías desembocarán en el conocido arte industrial, no solo por la ergonomía y funcionalidad sino también por su belleza. Desde el
renacimiento avanzado se reconoce el arti del disegno, después a las artesanías y a las artes decorativas que, con la corriente de La Bauhaus, que revolucionó el diseño impactando la vida cotidiana, su eco está en el estilo de muchos artefactos que usamos. La Bauhaus fue clausurada por
los nazis, Joseph Albers y su equipo se mueven al Black Mountain College, Carolina del Norte, produciendo un afortunado encuentro de culturas que lleva a unos artistas a construir obras en los desiertos y en otros espacios naturales con apoyo de la coleccionista y mecenas de arte Virginia Dwan, heredera del Conglomerado 3M.

En el estudio de la creatividad y del diseño Gillo Dorfles es reconocido por sus estudios sobre los valores estéticos del kitsch, del diseño industrial, de la moda, los mass media. Estudio creatividad humana que se exponía en eventos internacionales en Milán, en Turín y otros lugares a los que asistí cuando yo estudiaba ese tema. Sus recorridos críticos en artículos y en libros como; “Símbolo, comunicación y consumo”, “Nuevos ritos, nuevos mitos”, “Naturaleza y artificio”. Algunas se enfrentan a la comprensión de los cambios, a la búsqueda de una lógica de la mutabilidad en las artes, como en “Le oscillazioni del gusto e l’arte moderna” “El arte entre la tecnocracia y el consumo”, “El diseño
industrial y su estética”, “El kitsch. Antología del mal gusto”, “Moda y modos”, “Falsificaciones y fetiches: la adulteración en el arte y la sociedad”. “Imágenes interpuestas: de las costumbres al arte”.

Las artesanías y su estética lo trata Soetsu Yanagi en “La belleza del objeto cotidiano”. En el antiguo sistema del arte-artesanía, donde el placer y la utilidad, la función y la forma de las actividades artístico- artesanales no se veían enfrentadas, sino complementarias. Dice el autor. Technites o artifex estarían cerca de los oficios valorados en amplios contextos (social, político, religioso). Antes del siglo XVIII, al
artesano y al artista se le atribuía talento e ingenio, después esta cualidad dividirá la inspiración en cálculo (artesano) y sensibilidad (artista); la facilidad mental y corporal se dividirá en destreza
(artesano) y espontaneidad (artista); la imaginación reproductiva quedará para el artesano, mientras al artista se le atribuirá imaginación creativa; la imitación quedaría para el artesano y la originalidad
para el artista; en relación a la naturaleza, tanto el artesano como el artista la copiarían. El ideal de obra de arte se definirá por oposición al objeto artesanal y utilitario, dependiente de su funcionalidad.

J. Dewey en “El arte como experiencia” acerca de dichas posiciones, dice que el problema es de dicotomías y dualismos que esconden jerarquías de poder y control.

En Japón y en Corea de Sur conocí a una decena de maestros artesanales, guardianes y protectores del arte tradicional, la cultura intangible o inmaterial. En el teatro, la cerámica, el tejido, la caligrafía, la música, en técnicas y materiales tradicionales, como los tintes, el papel hanji. En Japón se les llama Ningen Kokuhō “Tesoro Nacional Viviente”. En Corea Ingan Munhwajae “Tesoro Cultural Humano”.

No solo practican su arte, lo ceden a generaciones. Se les reconoce y reciben apoyos para que enseñen y las mantengan vivas. En México, traté a Luis Nishizawa que por la técnica y materiales utilizados fue considerado Tesoro Nacional por el gobierno japonés. Quien tenga oportunidad de ir a Kioto, Japón, busque entrar a uno de esos talleres de arte tradicional.

De cómo las artesanías y los objetos que usamos corrientemente influyen en nuestra cultura fueron estudiados por Georg Simmel, uno de los fundadores de la sociología, junto a Durkheim y Weber, sin la fama de estos. ÉI influyó en el estudio de la vida urbana, la cultura y la dinámica de grupos al analizar hechos aparentemente triviales (moda, secreto, rumor, juego) claves para entender el edificio social en la práctica diaria. Pionero e inspirador de la etnología. Fundador de la Microsociología por la que identificó patrones de cooperación, conflicto, subordinación, intercambio, de solidaridad y otros.

Estudios de la vida cotidiana a la que Schutz le dio su teoría y sistematización.

La sociabilidad sucede también a partir del fenómeno artístico, de sus contenidos y de sus materialidades. Por más delicada que resulte la relación social o por más fantasiosa que sea una obra de arte, ambas se nutren de la realidad. El arte emerge respecto de lo cotidiano, como lo hace la música, su ritmo y sonido nos hace platicar de ella, cantar, escuchar y bailar que a la vez son ya exigencia de nuestra vida individual o colectiva. Los bailes, los conciertos nos generan una realidad más allá de la cotidianidad. El modo en que las formas que se combinan de los objetos que usamos y lo que representan, guardan íntima atadura, aunque difícil de describir aparecen en nuestra vida encarnando el arte y la estética que ideamos. En la cotidianidad, dice Simmel, el arte se sirve de todos los elementos, incluso primigenios del admirado paisaje, ya sea uno puramente natural, de uno artificial o de un paisaje mixto.

En su época ya existían los carteles publicitarios, después jugarían parte de un arte corriente en las ciudades, como ahora el grafiti. Los carteles evolucionan a grandes pantallas con memes publicitarios. Una historia de la creatividad publicitaria se cuenta en la serie “Mad Men”.

Simmel visualizó el conflicto por el cual la vida espiritual humana solo puede expresarse en formas culturales. Este conflicto se profundiza por la acumulación exacerbada de objetos tecno-culturales, los cuales no logran contener a la vida de modo acabado, ni al sumarlos se logra la felicidad, pero acepta que ayudan a sobrellevar la necia realidad.

Entonces el arte tiene dos caras en la cotidianidad: una presenta un rasgo particular subjetivo (provoca goce) la otra un rasgo general, objetivo (sirve, funciona). No hay manera de negar al arte.

Vuelvo a la realidad de la naturaleza, el primer modelo para los artistas, se convirtió en su imitación e imaginación. Casi todas las reflexiones en el campo de la estética hacen de la naturaleza un modelo para el arte. Sin embargo, la percepción estética de la naturaleza no justifica la conclusión de que la naturaleza sería la base para el arte. Porque hay diferentes tipos de realidades. Una dirigida hacia los objetos, imitados o representados en la obra de arte. Esta naturaleza puede ser la realidad concreta, también la ideal (platónica), puede excluir a las especies animales y los humanos. Hay otra realidad de la naturaleza, la esencial y evidente, relativa a las propiedades y a las relaciones esenciales de las
cosas. Una más que es la subjetiva, familiar, congenial e íntima, incluso inmutable en el pensamiento y sentimiento de los sujetos. Hay una de naturaleza psicológica, creada o adquirida como atributo, como habitus de las personas de expresión no premeditada, eventualmente espontanea del sujeto.

“De Pictura”, de L. B, Alberti escrito originalmente en latín, considerado el primer tratado sobre la pintura. Después Alberti lo tradujo al italiano “Della Pittura” para hacerlo más accesible. Alberti no era pintor, ni escultor sino arquitecto que evoca a la naturaleza como señora de las cosas para extraerle el arte de sus mismas raíces. “De Pictura” parte de la perspectiva y la óptica que la naturaleza misma enseña para plasmar correctamente las cosas en un cuadro considerando 3 cosas; la circunscripción, la composición y la recepción de la luz. No obstante, imitar la naturaleza no depende únicamente de la observación, sino también del cuidado, la reflexión y de la imaginación. Según Alberti la naturaleza contiene cuerpos y almas, lugares y pasiones. El pintor los ve imaginándolos.

Claude Monet decía que su primer maestro lo obligó a salir del taller para pintar a la naturaleza, reflejarla en su inmediatez, sacando de esa experiencia estética el poder de su representación, que no lo tendría si su trabajo lo realizara en el taller. Lo cito, porque es de los pocos pintores que domesticó una parte de la naturaleza, construyéndose un jardín para alimentar su obra. Como investigador visitante del Ministerio del Medio Ambiente francés tuve el privilegio, hace más de 40 años, de pasear por tal jardín. Ahora es un atractivo turístico muy visitado. El arte de la jardinería tiene una gran tradición, no necesariamente desde los jardines de babilonia, sino de los que la realeza tenía en sus palacios. De Oriente al occidente la tradición de jardinería estaba reservada a la aristocracia. El Landscape o arte paisajista ha alcanzado vértices de esplendor que podemos constatar en todo el mundo. Los jardines son reflejo de la cultura y de la historia del lugar.

Desde los míticos de Babilonia, pasando por los de las academias de filosofía en la Grecia clásica, hasta el ornamental de las villas romanas. En el oriente los jardines se crearon para facilitar la meditación combinando elementos siempre presentes en sus jardines: agua, plantas, rocas y arena. En algunos de ellos se tiene la sensación de viajar a otro mundo, escritos de ciencia ficción los refieren.

En la Edad Media europea el jardín asumió funciones productivas de la huerta, de espacio público.

Los monjes crearon magníficos espacios verdes experimentando y cruzando especies, extrayendo esencias y aguas espirituosas de sus huertos del interior de sus conventos. Los antiguos romanos inventaron el arte de podar y cortar plantas para darles diferentes formas. Los romanos y los árabes dejaron los mejores ejemplos de jardines ornamentales combinando escultura y vegetación, una arquitectura paisajista de época. Hace mucho el arte de la jardinería y parques tiene importancia política y social. Los hay de aspiración científica y didáctica ofreciendo la oportunidad de conocer la biodiversidad de plantas existentes en el planeta. Podría citar a unos 25 de los maravillosos jardines con colección botánica y herbolaria que he visitado fuera de México, pero no hay espacio. Tres siglos después “De Picture”, J. G Herder publica “La Escultura” (Plastik) y otros escritos estéticos.

La naturaleza para Herder no es ese dominio más o menos geométrico de lo exterior del renacimiento (que Alberti pretendió pitagóricamente) sino que es una red de fuerzas internas que impulsa al ser a través de la vida. Si el paisaje es bella naturaleza es porque participa el sentimiento y la subjetividad humana. La naturaleza está en nosotros, es un sustrato estable más allá de las fluctuaciones de nuestra historia y libertad. En Herder hay una naturaleza del sujeto, por una parte, por la otra es el tacto y no la visión, es lo que percibe el contacto de la obra de arte con la naturaleza. Para Alberti, igual que para Leonardo, la pintura es la reina de las artes, mientras para Herder es la escultura. El modelo albertiano se somete al poder del ojo, instalando lo icónico en la pintura como imitación de la naturaleza y del objeto. El modelo herderiano preconiza la experiencia aptica (por el sentido del tacto) instalando la plasticidad en la escultura que se fusiona con la naturaleza del sujeto. Paisajes de piedras del desierto o arcos producidos por el impacto del mar, por azar geológico columnas basálticas, o montículos de piedras en los caminos formados por la gente retando a la gravitación. G. Tiberghien en “Nature, Art, Paysage” advierte que hay dos tipos de sensibilidad frente a la naturaleza en el Land Art. La primera es nostálgica con su estado original y cree poder devolvernos un equivalente suyo mediante ciertas prácticas artísticas, con la segunda, es la naturaleza como fuerza de transformación la que se ocupa de ellos, se trata de representar, de explotar, de imitar o de aumentar esta fuerza en el trabajo artístico. Smithson privilegia sitios en los que la naturaleza ha sido transformada, degradada; pero a lo que apunta de hecho mediante esta preferencia es a una cierta naturalidad, no a la de un estado original perdido que convendría restituir, sino la que corresponde al sitio tal como es, en su inmediatez, en su naturalidad, a veces irreversiblemente destruida como tal.

Hay artistas como Rauschenberg, Beuys, Morris, Smithson y otros cuyo arte no es icónico ni plástico, sino de heterogénea, fragmentada y abyecta naturaleza. La domesticación de la naturaleza primero en la construcción de jardines para la realeza, después parques ornamentales para la población, se llega a los santuarios naturales, a las reservas protegidas. La incrustación en la naturaleza de esculturas fue otra de las primeras intervenciones del arte sobre la realidad. En el Monte Rushmore, Dakota del Sur, Gutzon Borglum esculpió las caras de G. Washington, T. Jefferson, T. Roosevelt y A. Lincoln. Una de las intervenciones escultóricas más famosas en la naturaleza del llamado Land Art, Arte Ambiental, Land Scape que transforman paisajes enteros en piezas artísticas, desde desiertos hasta montañas y ríos. Obras a veces monumentales, otras de protección ecológica y unas de gesto efímero como los castillos de arena, las esculturas de hielo, etc.

El Land art, es una práctica artística de creación entre gigantismo, fragilidad y rareza. Con impulso y la financiación de V. Dwan, M. Heizer excava “Double Negative”, en la alta meseta desértica Mormón, Nevada, en 1969, primera obra-lugar-monumento. Dos cortes gigantescos en el desierto que desplazan 240,000 toneladas de roca. Bajo las mismas condiciones R. Smithson lanza “Spiral Jetty” en las aguas del Great Salt Lake, Utah, en 1970. Una espiral de roca y tierra de 460 metros en el Lago Salado, integrando el cambio según la estación del agua y la salinidad. “The Lightning Field”, en 1977, W. De Maria, Nuevo México, 400 postes de acero inoxidable distribuidos en un km². Interactúa con tormentas eléctricas y la luz solar. “Time Landscape” de A. Sonfist, N.Y. Un “bosque urbano” con especies autóctonas, pionero de arte ambiental. “Desert Breath”, 1997, Egipto, espiral monumental de arena y agua en el desierto cerca del Mar Rojo. Visible desde el aire su geometría y paisaje.

Las obras de Land Art, no sólo obligan al espectador a dejar el marco habitual del arte, sino a abandonar su entorno cotidiano yendo hacia lugares alejados. Su experiencia estética es inseparable al camino que lleva a la obra. Las carreteras son lugares propicios para este tipo de arte impuesto a la naturaleza. Obras al borde de las vías, en claros del bosque o en paredes cercanas de montañas. En Europa, no son solo sitios de admiración sino de descanso y convivencia efímera de viajeros al aire libre como añadidos al paisaje. En varias partes del mundo hay vías con esculturas monumentales, en México las horrorosas creadas a un programa de gobierno (solidaridad). Y los insulsos letreros con el nombre del lugar.

Hay obras en las rutas como las del Paisaje Cultural Cafetero de Colombia, reconocido por la UNESCO que impulsó economía, turismo y la reforma patrimonial. Hay en otros lugares intervenciones del arte en áreas para rescatar pueblos abandonados, viejas estaciones de ferrocarril, o viejas fábricas, para impulsar la economía del lugar. El arquitecto chileno Smiljan Radic representante moderno del Land Art obtuvo el Premio Pritzker 2026, el “Nobel de la Arquitectura”. Estuve en una de sus obras, la “Viña Vik” está ubicada en Millahue, a 160 kilómetros al sur de Santiago, en una de las rutas del vino en Chile. En México vale pena visitar el Jardín Morelos, ubicado en Jojutla, primero en su tipo en Latinoamérica con 8 jardines: Japonés, Italiano, Cactáceas, el de los Sentidos, las Cuatro Primaveras, Tropical, Abanico de flores. El Jardín Escultórico Edward James, en Xilitla, San Luis Potosí que combina vegetación huasteca con esculturas en concreto. El Jardín del vitral en Toluca. O cualquiera de los citados en “Jardines de México” de Antonio Haas (creador del aguacate mal escrito hass, que en alemán es “odio”, “saña”) en su rancho tenía un gran jardín. Aparecen los santuarios naturales de Herman de Vries, son lugares para el devenir cerrados donde la naturaleza se deja al determinismo de sus propias leyes, a su poder de evolución y transformación.

Igual desde hace unas decenas de años los bosques sagrados suscitan interés en académicos de diferentes disciplinas. La UNESCO trabaja en el censo y estudio de estos lugares. En la India, los bosques sagrados permiten estudiar especies de flora y fauna que en las regiones mismas ocupadas por los santuarios desaparecidos. Se recalca a menudo la necesidad de proteger a esos lugares culturales, preservar los ritos que en ellos se practican para su eficacia ecológica. Ya en este siglo los movimientos ambientalistas luchan por proteger lugares en su biodiversidad y ecosistema como los sitios Ramsar reconocidos internacionalmente.

En la intensión de acercar la naturaleza a las viviendas del lugar modificó la concepción urbanística de las ciudades construyendo vivienda en los suburbios de las mismas.

Una de las constantes en esta concepción es considerar siempre a los jardines y a la naturaleza como suplemento de la vivienda. Es el rol estético de los árboles y del césped fuera de las mismas, ahora también función ecológica. En 1932, Frank Lloyd Wright presenta una exposición de casas (suburban houses) donde cada metro cuadrado de césped se dibuja con el mayor cuidado. La idea de Wright es que la zona urbana debe estar compuesta de pequeñas unidades autónomas, debe permitir a la naturaleza formar un medio continuo donde la superficie de césped debe quedar dispuesta de manera que no perjudique la impresión global característica de una ciudad americana. Wright, famoso por sus diseños de casas inmersas en el ambiente natural, sostenía que en las ciudades el fragmento de naturaleza que linda con la casa debe combinar en la ambigüedad de su doble pertenencia, individual y comunitaria. Y durante muchos años ha sido el ideal de vivienda gringa.

Schopenhauer, justifica la colocación de la arquitectura en las artes en el nivel inferior de la jerarquía artística, sin embargo, es el arte que más entra en conflicto con el funcionamiento natural, el que más lo ha influido con la realidad. Como la construcción de San Petersburgo, la remodelación de Paris por G. E. Haussmann, con grandes bulevares, red de alcantarillado, parques urbanos dando origen a la ciudad moderna con higiene, control social, movilidad, espacios y ornamento urbano; Brasilia, por L. Costa y O. Niemeyer, primera ciudad capital para un país diseñada desde cero con un urbanismo funcionalista a escala nacional, separando las funciones de habitar, trabajar y, circular; Central Park, N.Y. por F. L. Olmsted, primer gran parque público en el corazón de una metrópoli. Reconfiguró el valor del espacio público y del paisaje urbano, influyó en la planificación de parques similares el mundo; La Ville Radieuse, Unité d’Habitation, en Marsella. Le Corbusier diseñó la vivienda colectiva vertical que transformó políticas de vivienda del siglo XX y, barrios enteros en Europa y de otras partes; La reconstrucción de Berlín, la reintegración urbana tras el derribe del Muro. La Arquitectura como herramienta de memoria, identidad y política con nuevos centros cívicos y culturales que la redefinieron; Curitiba, Brasil, ejemplo de urbanismo integrado y modelo de ciudad sostenible y eficiente. No hay que olvidar a Las Vegas y otros ejemplos.

Una última frontera de intervención del arte en la realidad es cuando busca modificar tu propio cuerpo, cuando se usa como soporte para representar habilidades artísticas. Sabemos del uso y abuso de las cirugías estéticas, sea por necesidad o por vanidad. El Body-Art trata a la piel humana como lienzo, un cuadro orgánico llamativo y curvilíneo, sobre el que pintar y ordenar temas figurativos u ornamentales. Desde la presentación en público del cuerpo tatuado de Suleica, en 1920, se entronizó el cuerpo femenino desnudo, muy decorado con figuras sobre la piel, que hoy vemos como epidemia en muchos jóvenes. Igual este arte trata de cuerpos pintados, maquillados para trascender al cuerpo real. El body-art impone renuncias al presente, algunas irreversibles, como los tatuajes y las cirugías, plantea cambios esenciales de nuestro punto de vista cuando hablamos de estas obras y de la gente así modificada. Como la famosa cara Michael Jackson; otro cuerpo transformado fue de la artista Madame Orlan, un tercero, el cuerpo solidificado del anatomista alemán Gunther von Hagens.

En el caso de Orlan las transformaciones se efectúan directamente sobre su cuerpo por medio de intervenciones quirúrgicas y prótesis que cambian su fisionomía biológica. Algo que también intentó la cantante Lady Gaga. La artista Orlan buscó fusionar su rostro con otros de la cultura africana y de la precolombina (maya, tolteca y olmeca) como el estrechamiento de las cabezas de los niños para alongarlas, los estrabismos provocados y las narices postizas, entre otros. El caso de los cuerpos plastificados de von Hagens, cuyos libros “Mundos del cuerpo: Fascinación debajo de la superficie”, “Anatomía del arte, la fascinación de lo auténtico” han influido en varias muestras polémicas de cuerpos humanos reales sometidos a un proceso llamado plastinación.

Una técnica inventada por Hagens para detener los procesos de putrefacción del cuerpo. El resultado es un cadáver despellejado, seco e inodoro, modelado y recreado, que retiene hasta los niveles microscópicos las cualidades originales que tenía el cuerpo antes de ser sometido al proceso, incluida la textura, el color y la estructura de su superficie. Este tipo de exposición ya estuvo en México.

José GaxiolaLópez, México, en el día de mi santo, 19 de marzo de 2026.