YA LE LLOVIÓ EN SU MILPITA

 

POR: Roberto Montoya Martínez 

El regreso de Mariana Ochoa a La Casa de los Famosos no ha caído precisamente como agua de mayo entre todos los seguidores del reality. Para una parte de la audiencia, la decisión de devolverla a la casa después de su salida representa una jugada que deja en evidencia que la estrategia del llamado exilio salió bastante balín. 

 

Y es que, detrás de este polémico movimiento, muchos ven una razón bastante sencilla: las audiencias tuvieron un ligero bajón y había que hacer algo para recuperar el interés del público. ¿Qué mejor manera de sacudir la convivencia que traer de vuelta a una de las participantes que más conversación ha generado? 

 

Mariana Ochoa vuelve así al encierro, pero no necesariamente con el recibimiento triunfal que algunos podrían imaginar. En redes sociales y entre los seguidores del programa hay quienes cuestionan que se le haya dado una segunda oportunidad, argumentando que las reglas deberían ser las mismas para todos y que una salida tendría que significar, precisamente, dejar la competencia. Sin embargo, hay otra lectura que resulta mucho más interesante para la producción: Mariana genera contenido. Y vaya que lo genera. 

 

A decir de muchos espectadores, la integrante de OV7 ha demostrado tener mayor capacidad para provocar situaciones, discusiones, alianzas, desencuentros y momentos televisivos que varios de sus compañeros. Incluso hay quienes consideran que aporta más al programa que algunos de los famosos que llegaron respaldados por miles o millones de seguidores en redes sociales. Porque una cosa es tener seguidores y otra muy distinta es saber hacer televisión. 

 

En ese contexto también aparece Ximena Herrera. Aunque la actriz tiene su dosis de fama y trayectoria, para muchos espectadores su permanencia en el exilio no resulta precisamente una sorpresa. Dicho sin anestesia: hay quienes la consideran más aburrida que un circo sin animales. Y si el objetivo de la producción era rescatar a alguien capaz de generar conversación, polémica y momentos televisivos, parece lógico que Mariana haya tenido ventaja sobre ella. 

 

De ahí que Ximena no haya sido la elegida para regresar a la casa. La televisión, particularmente un reality, no vive únicamente de los nombres conocidos: necesita personajes que provoquen reacciones. Y en ese terreno, Mariana Ochoa parece tener una ventaja considerable. 

El regreso de Mariana podría convertirse entonces en una especie de salvavidas para un reality que necesita mantener encendida la conversación. Los influencers pueden llegar con enormes comunidades digitales, pero si dentro de la casa no sucede nada, los números de las redes sociales no necesariamente se traducen en horas de entretenimiento para el televidente. Mariana, para bien o para mal, parece tener ese ingrediente que todo reality necesita: provocar reacción. 

 

Quienes no la soportan tienen motivos para molestarse con su regreso; quienes disfrutan de sus polémicas, en cambio, seguramente ya están preparando las palomitas. Y ahí está precisamente el negocio: mientras unos protestan por verla nuevamente en pantalla, otros sintonizan el programa para saber qué ocurrirá con ella. 

 

Por eso, más que un simple regreso, su reincorporación parece una apuesta de producción para levantar la conversación y recuperar audiencia. El exilio, que aparentemente pretendía generar expectativa y darle otro giro a la competencia, terminó funcionando como una pausa antes de volver a poner a Mariana en el centro del escenario.  

 

Y como dice el refrán: ya le llovió en su milpita. Mariana Ochoa regresó a la casa, pero también regresó el conflicto, la polémica y, sobre todo, el contenido. Y si eso era justamente lo que necesitaba el reality para salir del pequeño bache de audiencia, entonces la estrategia podrá ser cuestionada por los seguidores, pero difícilmente puede decirse que carece de lógica televisiva. Al final, en un programa donde lo importante es que sucedan cosas, quizá la pregunta no sea si Mariana debería haber regresado, sino ¿qué tanto puede durar La Casa de los Famosos sin alguien como ella adentro?